Una de las crisis sociales más importante del último tiempo está viviendo Colombia, donde la ciudadanía inició manifestaciones para que el Gobierno de Iván Duque retire el proyecto de reforma fiscal para subir los impuestos.

Tras una serie de incidentes y enfrentamientos entre la ciudadanía y la policía, lo que ya ha dejado 19 muertos, Duque decidió bajar la iniciativa, mientras que el ministro de Hacienda de Colombia, Alberto Carrasquilla, renunció a su cargo.

«Mi continuidad en el Gobierno dificultaría la construcción rápida y eficiente de los consensos necesarios» para sacar adelante otro proyecto de reforma, manifestó el funcionario en su carta de renuncia a Duque.

Reforma fiscal
El 15 de abril pasado, Duque envió una reforma fiscal en la que se aumentaba el impuesto, con el que se castigaba a la clase media.

El proyecto contemplaba gravar por primera vez con impuesto sobre la renta a las personas que ganen más del equivalente de 656 dólares mensuales ($436.070), mientras que el salario mínimo es de 248 ($175.000)

Actualmente, sólo aquellas personas que ganan más de mil dólares ($705.900) pagan impuestos.

También se incluía impuestos indirectos como el IVA, con lo que, por ejemplo, la gasolina pasaría del 5% al 19%.

La reforma estimaba también un impuesto a la riqueza para personas naturales, cuando su patrimonio líquido supere los 5.000 millones de pesos (1,3 millones de dólares).

Manifestaciones
Tras el anuncio, se generaron una serie de manifestaciones, generando que el Gobierno bajara el proyecto. «Le solicito al Congreso de la República el retiro del proyecto radicado por el Ministerio de Hacienda y tramitar de manera urgente un nuevo proyecto fruto de los consensos y así evitar la incertidumbre financiera», dijo Duque en una declaración en la Casa de Nariño, sede del Gobierno.

Militarización de Cali
Como respuesta a los acontecimientos, el gobierno decidió interponer un fuerte contingente en Cali, con cerca de 3 mil policías y militares.

El ministro de Defensa, Diego Molano, denunció que los desmanes fueron orquestados por «organizaciones criminales», entre las que se encuentran disidencias que se apartaron del pacto de paz firmado con la guerrilla FARC en 2016.

No son los marchantes pacíficos, no son los ciudadanos que no han marchado y que están en sus casas, son esos vándalos que se mimetizan y han desarrollado actos premeditados, organizados y financiados por grupos de disidencias de las FARC y del ELN los que buscan desestabilizar algunas regiones con propósitos particulares», aseguró el funcionario.

Fallecidos
De acuerdo a las cifras oficiales entregadas por la ONU, han fallecido 18 civiles y un policía en los enfrentamientos. Sin embargo, organizaciones sociales han divulgado informes según los cuales el número de víctimas es incluso mayor que el de la Defensoría.

Fuente: 24 horas