“Cuando vi el cuerpo y la brutalidad con la que la habían dejado, le prometí que no nos íbamos a cansar, que no nos íbamos a vencer y que jamás nos íbamos a derrotar, hasta que el presunto feminicida pagara”.

Estas fueron las palabras de Cristo González Villaseñor, durante la concentración de rabia ¡Michoacán apestas a Sangre!, a un año del feminicidio de su hermana, Jessica.

Con el dolor a flor de piel, la familia de la joven educadora, acompañada de diversos grupos feministas, así como de mujeres, hombres y familias enteras se congregaron en la avenida Madero, frente a palacio de Gobierno, para exigir que se castigue a presunto agresor, Diego Urik N.

Los gritos de ¡Justicia! ¡Nos falta Jessica! ¡Ni una más, ni una más, ni una asesinada más!, ¡Jessica, hermana, aquí está tu manada!, hicieron retumbar las calles del Centro Histórico de Morelia, en apoyo a la familia de la joven, quien vio truncados sus sueños a penas a los 21 años de edad.

A manera de protesta, los manifestantes tiñeron de rojo la fachada de la sede del Poder Ejecutivo, con las manos llenas de sangre plasmadas en la antigua calle Real, se visibilizó el problema de la violencia en contra de la mujer, producto de una sociedad machista, violencia que ha tenido un crecimiento en los últimos años.

La concentración no fue solo por Jessica González, sino también en exigencia por un Morelia, un Michoacán y un país, más seguro para las mujeres, fue por todas aquellas víctimas de feminicidio.

Durante su mensaje, Cristo, aseguró que las instituciones a cargo del caso, lejos de apoyarlos como víctimas, pareciera que protegen al presunto agresor.

“Estas instituciones en lugar de apoyarnos y velar por nuestros derechos, los únicos que cuidan son los de ese wey (Diego “N”). Estamos aquí porque desafortunadamente él tiene todavía posibilidades de salir libre, y porque desafortunadamente no estamos todos, nos falta Jessica”

La madre de Jessica, Verónica Villaseñor, hizo un llamado al gobernador, Silviano Aureoles Conejo a emitir una disculpa pública antes del 30 de septiembre, por violentar los derechos de la familia, al retirar las mantas que se colocaron en diferentes dependencias el martes 21 de este mes.

Cabe recordar que las mantas fueron colocadas por la familia de Jessica, para recordar el primer aniversario del feminicidio de su hija, que desapareció el 21 de septiembre de 2020 y fue encontrado cinco días después con 31 golpes visibles que acabaron con su vida.

Durante la jornada para exigir justicia, se realizó una quema simbólica fotos del presunto feminicida, Diego Urik N., a la par mediante una performance de recordó a las mujeres víctimas de violencia “Por todas las mujeres que han asesinado en Michoacán como por Jessica, por Lizeth, Anahí, Xitlali, Marijo, Sofía, Yunuen, Lupita, Gaby, Nilda, Violeta, Victoria, Danna, Valentina, “¡es por todas!”.

La jornada de lucha, al caer la noche, con la majestuosa catedral de testigo, encendieron veladoras, guardaron un minuto de silencio y culminaron con una minuto de aplausos, por Jessica, así como por todas quienes han sido víctimas de feminicidio.