En las últimas fechas ha surgido un problema entre los niños de Michoacán, poco visible y que enciende los focos rojos de padres de familia y especialistas en materia de salud mental.

Se trata del fenómeno denominado “cutting”, denominado así, a la acción de autolesionarse con armas blancas sin llegar a causarse la muerte.

Esta técnica de autolesión ha tenido un crecimiento importante en Michoacán, sobre todo en niñas y adolescentes.

Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), 2% de la población de 10 y más años declaró que alguna vez, a propósito, se han herido, cortado, intoxicado o hecho algún tipo de daño que atenta contra su vida.

En las mujeres esta práctica se ha dado más que en los varones, en 3% y 1% de la población nacional, respectivamente.