Covid-19 y mortalidad materna
Covid-19 y mortalidad materna

Indagaciones Estratégicas    

Los otros datos. 

Carmen Cabrera *

México ha logrado consolidarse como un país que genera estadísticas confiables. Existen varias formas de generar datos, cifras, estadísticas. Por un lado, tenemos instituciones sólidas que las producen: INEGI, INSP, CONEVAL, CONAPO; organizaciones de la sociedad civil, etc. Por otro lado, se pueden obtener a través de encuestas representativas de la población, censos (que es lo más costoso por la tarea titánica de salir a contar a toda la población) y por último los registros. 

Esos datos no sólo son un reflejo de las condiciones de la población en cuestión de salud, educación, economía o incluso de esparcimiento; sino que son (o deben ser) un eje central para la toma de decisiones o generación de políticas públicas de gran calado. 

Bien, me detendré en los registros. Hay miles de registros, no todos se sistematizan, pero muchos de ellos sí. Por ejemplo, los ingresos a los hospitales, nacimientos en las actas de nacimiento, es decir, en los registros civiles y ahí también encontramos actas de matrimonio-divorcios y por supuesto, actas de defunción. 

En los últimos días se generó gran revuelo – y no es para menos- con las cifras que dio a conocer el INEGI sobre mortalidad. Con base en las actas de defunción se reportó que la enfermedad de COVID-19 se convirtió en la segunda causa de muerte en el país, después de las enfermedades del corazón y diabetes. Además, esta enfermedad disparó el número de muertes totales, en 2019 se registraron 499 mil 784 y en 2020 ascendió a 683 mil 823.

Hay varios aspectos que analizar con la mortalidad en México: 

  1. Se disparó el número de muertes. 
  2. La COVID-19 se convirtió en la segunda causa de muerte. 
  3. El número reportado por las autoridades federales en materia de salud está subestimado, dado que sólo tienen el registro de las defunciones que se presentaron en nosocomios tanto públicos como privados. 

Nuevamente, me detendré en el último punto. Si ya el número reportado por las autoridades en salud era funesto, el titular del INEGI, con base en las estadísticas vitales (actas de defunción) establece que esas muertes son sólo el 42% del total que se han presentado en el período comprendido entre enero a agosto de 2020 y el 58% restantes son personas que perdieron la vida en su casa. 

Esos son los otros datos, los del INEGI, los de las estadísticas vitales, de las actas de defunción que establecen que en México se han perdido muchas más vidas humanas por la pandemia, muchas más que la escalofriante cifra de los 64 mil 414 reportadas por la SSA hasta agosto de 2020. Hoy, la cifra es de 158 mil 536 decesos. Pero, sólo representa el 42% del total de más muertes ocurridas. Pero, el INEGI tiene otros datos. 

*La autora es directora de INDES, psicóloga social, maestra en demografía y actualmente cursa la maestría en Administración y Políticas Públicas.