
A pesar de que el templo de San Diego cerró sus puertas, fieles pagan mandas por milagros concedidos
Por: Miriam Meza
Karina Sánchez, originaria de Morelia, acudió al Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, a pesar de que encontró las puertas cerradas agradeció el milagro de ser tía y rezo de rodillas al pie de la entrada principal, con su sobrino en brazos.
Con lágrimas en los ojos, Karina acudió a ver a la Morenita del Tepeyac para agradecer que su hermana pudo ser mamá, a pesar de que los doctores habían dicho que era casi imposible, por las convulsiones que desde niña la aquejan.
“Mi hermana no podía, le decían que no se podía embarazar y pues si se la vio un poco difícil, pero gracias a Dios y a la Virgen, el niño aquí está con nosotros”.
Consideró que a pesar de la pandemia por coronavirus (Covid-19) hay cosas que deben de respetarse y agradecer un milagro o por la vida de alguien, es una de ellas.
“Yo digo que hay cosas más importantes como esto, la gente no respeta otras cosas, está sí, para mi era importante venir”.
Actualmente el pequeño tiene siete meses y acudió con su tía, mamá, abuela y primos a conocer por primera vez a la Virgen María.
Esmeralda, recorrió de rodillas la calzada de Fray Antonio de San Miguel como manda para agradecer que su esposo, migrante en Estados Unidos, regresó a su hogar sano y salvo, después de haber estado preso hace un año.
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“Es muy importante, porque va a ser un año de que detuvieron a mi esposo allá en Estado Unidos, ocho meses encerrado y le prometí que si lo dejaba llegar con bien iba a ser esta manda, estuviera cerrado o no, aquí iba a estar con ella y le doy gracias a Dios, el estar aquí con él y enfrente de ella”
Acompañada de su esposo, quien por seguridad no quiso dar entrevista, Esmeralda afirmó que la Virgen María nunca la dejó sola.
“Tenerlo a mi lado es todo, porque para mi es el pilar de mi casa, y por eso le vine a dar gracias a mamá Lupita que fue muy linda conmigo, y aunque estén las puertas cerradas se que ella está conmigo”
Su esposo partió al país del norte para ofrecerles una mejor vida a ella y a sus tres hijos, por lo que la pandemia no fue impedimento para, de la mano juntos agradecer que la vida los volvió a juntar.
El templo permanecerá cerrado hasta el 13 de diciembre, sin embargo, se desarrollarán las mañanitas este 11 y 12 de diciembre a través de Facebook, así como las misas en diferentes horarios.