Tras la muerte de la madre los hijos quedaron a su suerte sin apoyo de su progenitor.
Adrián Chamarro es el hombre que se llevó el mayor “yo me opongo” de su vida pues fueron sus hijos quienes se plantaron afuera de las oficinas del registro civil para impedir la unión con quien seria su segunda esposa.
Al parecer su hija mayor, una joven de apenas 21 años, acudió con sus otros dos hermanos (ambos menores de edad) a las oficinas del registro civil en Perú donde decidió arrojar pintura a su padre, su justificación: el hombre los había dejado a su suerte luego de que falleciera su madre.
“Solo quiero que se haga cargo de mis hermanos. Él dice que no tiene plata ´para alimentos, pero sí tiene para casarse. Desde hace dos años no les pasa ni un sol (moneda peruana) tras el fallecimiento de mi madre”, increpó la joven.
Al final el hombre no pudo casarse y lejos de resolver el pago de pensión, las riñas entre padre e hija continuaron.
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