El Papa Francisco, invitó a todos los feligreses “a escuchar la Palabra de Dios, a elevar una súplica en este tiempo de prueba y a adorar al Santísimo Sacramento”.
En una plaza desierta, el papa regaló a los fieles católicos del mundo una ceremonia inédita, una homilía y una bendición.
Mismas que fueron seguidas por miles de personas a través de redes sociales.
La bendición que ofreció se llama “Urbi et Orbi” y se imparte habitualmente en tres ocasiones: cuando el papa es elegido sucesor de Pedro, el 25 de diciembre por Navidad y en Pascua.
“Desde hace algunas semanas parece que todo se ha oscurecido. Densas tinieblas han cubierto nuestras plazas, calles y ciudades; se fueron adueñando de nuestras vidas llenando todo de un silencio que ensordece y un vacío desolador que paraliza todo a su paso: se palpita en el aire, se siente en los gestos, lo dicen las miradas. Nos encontramos asustados y perdidos”, mencionó el papa.
Tras esto, llamó a los fieles a tener fe en Dios de que todo mejorará.
Con esto, se concede indulgencia a los fieles en el mundo por el coronavirus.
Fuente: López Dorga

