Uno de los tesoros culturales del municipio de Tupátaro, el “Templo de Santiago Apóstol”
Por: David Miranda
Ubicado en el municipio de Tupátaro, el “Templo De Santiago Apóstol” es una capilla que llama la atención por sus pinturas laterales, artesanados y en su interior un Cristo hecho a base de pasta de caña conocido como “Señor de Unguarán”.
Conocida también por su apelativo: “La capilla Sixtina de América”, apodo que sobrepuso Virgilio Marines Mota (Supervisor de obras en la dirección de Protección y Conservación de sitios y Monumentos Históricos de la Secretaría de Comunicación y obras publicas) en el transcurso de 1993 y 1996.
Su interior expresa un techo de madera con 51 cuadrillas dividido en tablillas de los cuales representan el martirio cristiano y los misterios de la virgen acompañados de 33 arcángeles. Existen varios relatos con respecto a su fundación.
El 3 de octubre de 1717, de acuerdo a inscripciones de la iglesia, fue encontrado el señor del pino – se cree que leñador o campesino-, de nombre “Rafael” quien encontró en un monte un árbol que al ser derribado, revela en su interior la imagen de un Cristo en la cruz, misma figura que se tomó como base en 1725 por el cura “Diego Fernández Blanco y Villegas” para la edificación del Templo De Santiago Apóstol.