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Una historia nuclear en Hora de aventura

Una historia nuclear en Hora de aventura

Por Fernando Salgado

Muchos de nosotros hemos crecido con algún libro o serie animada en nuestra infancia. Recuerdo que yo crecí al lado de mis hermanos viendo Dragon Ball Z y posteriormente Malcom el de en medio cuando salíamos de la escuela, y la sala se convertía en el centro de la infancia.
Para los que crecimos en el dos mil, nuestra época dorada de la animación fueron todas las series que producía Cartoon Networt y algunos traumas se las debemos a Coraje el perro cobarde o la hipersexualidad de Rojo en La vaca y el pollito; Las chicas súper poderosas y la maldad de Mojo Jojo; El laboratorio de Dexter inmerso en la frustración de un pequeño sabelotodo; ser un cabeza hueca corresponde totalmente a Johnny Bravo y Ed, Edd y edy con la vida desenfrenada que un niño gringo desearía, aunque fuésemos mexicanos. Justo en la infancia.
Pero no quiero hablar ni de CN, ni hacerlos recordar el ritual que todos hacíamos para estar desocupados y ver en tiempos maratónicos estas series, que les apuesto, nunca pudimos saber el final.

Es Hora de hablar del tema

En este 2019 pude terminar algunos libros y decidí darle tiempo a una serie que desde el 2015 me llamaba la atención por sus capítulos llenos de lucidez. Recuerdo que en aquel tiempo uno de mis hermanos, con quien veía las caricaturas ya mencionadas en párrafos anteriores, me atosigó diciendo que la animación que veía era una caricatura para niños, y no, no lo es. Hora de aventura es un mundo que va desde lo real a lo onírico.

No pude convencer a mi hermano sobre mi teoría, pero esta serie, tengo la firme certeza, sirve para explotar la imaginación de los niños y regresar la cadena de los años a los grandes, aunque a veces sintamos que nos perdemos con toda esta adultez.

Para la empresa de infografías Pictoline, Hora de aventura forma parte de la nueva época dorada de la animación junto con Samurai Jack; Bojack Horseman; Rick y Morty; Bob´s Burguers; Gravity Falls; Gumball; Ok, K.O.!; Steven Universe y Over the garden wall, dejando fuera de esta clasificación a un Show más.
Lo que no sabíamos es que Adveture time u Hora de aventura comenzó siendo un corto de 7 minutos hecho por Frederator Studios y estrenado por Nicktoons en el 2007; en el 2010, debido a la gran aceptación del público estadounidense, Cartoon Network decidió llevarlo a la pantalla chica como una serie animada, tumbándole la fama a Nicktoons.

La imaginación contra el hastío

Por fin, es hora de hablar de esta serie llena de sensaciones, que alguna vez en nuestra vida hemos tenido y que hemos olvidado, porque ese es el fin de crear arte ¿No?

Hora de Aventura es la historia de Finn el humano y Jake el perro, en un reino mutante provocado por la Guerra de los champiñones, ya se imaginarán por qué champiñones… un genocidio humano de hace mil años.
La serie está compuesta por diez temporadas. La mayoría de los capítulos son un rompecabezas. Habrá capítulos que tienen pueden explicarse por sí solos, pero hay otros que van revelando una historia llena de viajes al espacio, al pasado; disertaciones filosóficas y aventuras, muchas aventuras.

El primer capítulo es una sorpresa y una llave maestra para descubrir con qué conflicto estamos tratando. Se puede apreciar cómo la dirección de la cámara da un recorrido por los lindes de este reino mostrando unos árboles torcidos por el viento, imaginen qué viento podría doblar y dejar a estos troncos con una cara demoniaca; y lo más traumante ¡La historia comienza con la invasión de seres mutantes que se alimentan de dulce! Y sí, los seres mutantes fueron personas que “sobrevivieron” a la Guerra de los champiñones. Lo que nos dice que es una historia producto de una catástrofe, que se posibilita la compresión de un mundo fantasioso.
Esta serie animada es la composición armoniosa de una buena historia y una sucesión de imágenes con material sonoro que embellecen cada capítulo. No solamente son historias, son historias sin moraleja, no hay enseñanzas dentro de esta serie, es una historia compuesta de sueños, como el anhelo de un niño de doce años en convertirse en un Héroe en un mundo incompresible donde las princesas son de dulce, de grumos, de slim, hasta de desayuno; hay otras princesas con distintas formas, como la princesa Flama o la Reina de los vampiros, Marceline, quienes en su conjunto son elementales para el trama.

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En fin, esta historia lo tiene todo. Pareciera que estos hechos giran alrededor de capítulos vacíos, pero no, los primeros capítulos representan el camino del “héroe” denominado por Propp, y como crece el bien entre la amistad confiada por La dulce princesa o por los pays de manzana de Tronquitos, o, la amistad sincera de un hermano perro de treinta años, que tiene súper fuerza y siempre salva con su elasticidad, también existe el mal encarnado en lo más profundo del espacio.
Esta tristeza es el producto de un sufrimiento enorme ¿Será provocado por la Guerra de los Champiñones? Como decía, esta tristeza tiene nombre: el Lynch. Él es una especie de hechicero con cabeza de cráneo con un cuerno y medio; vestido con una túnica café y unos ojos que roban el alma.
Esta dicotomía (Finn y Jake vs Lynh) choca y desata una sucesión de búsquedas y preguntas que embargan al televidente. Hay un capítulo donde Finn pierde la fe, después veremos que los aspectos humanos de los personajes son más recurrentes de lo que pensamos, pero esta parte en especial me gustó mucho.
Cuando nada queda, solo nos sobra la fe, pero en este capítulo esta parte elemental de la espiritualidad está perdida. Hasta yo estuve preocupado durante once largos minutos sobre cómo superarían esa prueba y por supuesto, los creadores de la historia cambiaron todo con una fabulosa vuelta de tuerca que omitiré porque de verdad, deseo que vean esta serie.

Como ven, es una animación muy humana por los deseos y pasiones que nos configuran en la realidad.
En la serie son incontables los personajes y los temas que se muestran. Aunque la tristeza es recurrente, Hora de aventura alcanza un nivel de apreciación mediante la felicidad, del que creo, a la que pocas series han llegado.

La felicidad también juega un papel importante, es el motor para que el reino de Ooo siga. Un ejemplo importante es Simon, quien hace mil años se convirtió en el Rey helado para salvar a una niña mitad demonio, mitad vampiro. Simon es un personaje que habla de la perdida después de una catástrofe, pero su homólogo es la soledad, la ausencia del amor, la búsqueda de la aceptación entre los seres que poco a poco aceptan que su ser tiene una razón, un motivo.

Simon se liga con Betty, su antigua pareja. Sucede un enredo de viajes oníricos y de líneas del tiempo, lo que provoca que Betty llegue del pasado para intentar salvar a Simon que vive dentro de la corona utilizada por el elemental Evergreen. El personaje de Betty corresponde a la pregunta ¿Qué estarías dispuesta (o) hacer por amor? Una encrucijada dirigida hacia la locura.

Hay imágenes que nos remontan a sensaciones, hasta sucesos en la serie, que fungen por sí solos, como una memoria. No es por exagerar, pero tanto la historia como la animación son dos equilibristas sorprendiendo al espectador y que posiblemente, si alguien ve toda la serie encontrará otras rarezas u recuerdo que solo serán atesorados para sí mismo.

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