Esta técnica es utilizada todavía por varios artesanos michoacanos y consiste en un marco que sostiene los hilos de urdimbre y la lanzadera que se desplaza entre ellos para crear el tejido.
Los telares de pedal reciben su nombre debido a que su funcionamiento se basa en el uso de pedales que controlan la tensión de los hilos y permiten el movimiento de la lanzadera. Esta técnica de tejido requiere de mucha destreza y habilidad por parte de quienes la practican.
Aunque los telares de pedal fueron muy comunes durante la Revolución Industrial, actualmente se utilizan sobre todo en la creación de tejidos artesanales, como tapices, mantas, algunas prendas de ropa, tortilleros y otros objetos decorativos.
Al ser una técnica que utiliza materiales naturales y no requiere de maquinarias que consumen energía, su impacto en el medio ambiente es mínimo, lo que lo vuelve en un artículo de gran valor ecologico.
Los artesanos mencionan que a pesar de ser una actividad laboriosa las personas no suelen valorar el trabajo que ellos realizan, llegando a pedirles bajar sus precios.
También resaltan lo orgullosos que se sienten al continuar con este trabajo tradicional, conservando las costumbres.

