La empresa reconoció el peligro que existe al utilizar el termo.
Gracias a las redes sociales, los ternos Stanley se han convertido en un ‘must’ en los carritos de los amantes de recipientes térmicos, tanto así que los consumidores han llegado a los golpes por obtener una pieza tal y como pasó en Morelia. Pero el furor de la tendencia ha dejado de lado el daño que estos termos pueden causar a la salud debido a la sustancia con la que están sellados.
Varias han sido las personas en estados unidos que han realizado pruebas rápidas al famoso vaso térmico y por los resultados de dichas pruebas, se ha puesto en tela de duda la seguridad al momento de su uso pues las mencionadas pruebas resultaron positivas nada mas y nada menos que a plomo.
Así es, varios son los usuarios que, por medio de las redes sociales, evidenciaron el uso del metal en estos termos. La prueba consta en frotar un hisopo en la parte inferior del baso por 30 segundos, dichos hisopos, contienen sustancias que ayudan a revelar la existencia de sustancias y al momento de dejarlos reposar, de acuerdo al color que adoptan, se muestra el riesgo de exposición al plomo.
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Tras esta controversia, la empresa Stanley reconoció al publico el uso de este metal en la botella y con esto, la existencia de peligro si el metal llegase a estar expuesto.
“Sí, Stanley Utiliza plomo en el proceso de fabricación de sus vasos, pero solo representan un riesgo de exposición al plomo si la cubierta en el fondo del vaso se desprende y expone la bolita utilizada para sellar el aislamiento al vacío del vaso”, explicaron.
Aunque mencionaron que existe la posibilidad de algún defecto o la posible exposición al plomo añadieron que “todos los productos Stanley cumplen con los requisitos regulatorios de Estados Unidos”. Además recalcaron que si el fondo de la botella quedara expuesto, el termo prácticamente seria disfuncional.
A decir de los riesgos, se conoce que al menos la mitad del plomo consumido llega a penetrar los huesos, puede atravesar la placenta y entrar al cerebro de los bebes que estén en desarrollo.
El plomo, en sus efectos, interfiere con el calcio, el zinc y el hierro con lo cual puede llegar a afectar la presión arterial de las personas mayores mientras que en niños, afecta su desarrollo neurológico. A grandes cantidades, el plomo puede llegar a afectar riñones y al sistema nervioso además de generar convulsiones, perdida de conciencia y hasta la muerte.
Fuente: MILENIO
