La señora Sarita ha dedicado gran parte de su vida a disfrutar dos de sus grandes pasiones, cantar y declamar poesía, a sus 100 años, ella sigue disfrutando de la convivencia con sus hijos y nietos, es por esto que se mantiene feliz en todo momento.
Sarita nació en Morelia el 15 de noviembre de 1922, recuerda su infancia muy feliz al lado de sus padres y hermanas.
El gusto por la música se lo heredó su padre pues fue un compositor al que ella admira hasta el día de hoy, con mucho sentimiento y orgullo sigue interpretando las canciones que su papá componía y ella disfrutaba como la mayor fan.
“Mira desde luego que agradezco su presencia y sus felicitaciones a todos hoy que cumplo 100 años y que quiero agradecer a todos su presencia, hoy que cumplo 100 años me siento feliz, agradecida” dijo Sara Vallejo.
Con apenas 6 años de edad, en 1930, la señora creció en el colegio salesiano, en donde las madres le enseñaron la poesía y le comenzó a tomar amor al arte de reclamar para trasmitir sentimientos a las personas que la escucharan.
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Dentro de este colegio ella aprendió las normas que regían en esos tiempos, ser obediente, llevar bien sus estudios y ser amable con todas las personas adultas.
“En mi juventud estudie en la escuela de comercio de Vázquez Cadena, estuve en los teléfonos en la silla internacional de larga distancia y en 1946 tuve el gusto de haberme casado con el Licenciado Lázaro García Toribio, el me regaló un anillo que decía, ese es nuestro compromiso, la piedra de en medio es un zafiro, esa piedra eres tú, yo soy el sostenimiento y estos 10 brillantes son los hijos que vamos a tener, efectivamente, tengo 10 hijos” mencionó Sara Vallejo.
Una de las composiciones de su padre y la cual tiene muy presente, es el vals amor, ya que este tema fue el que bailo al lado de su esposo cuando cumplieron 50 años de casados.
“Tuve el gusto de que Julietita Chacón me enseñara a tocar el piano y toqué el piano y pertenecí a la Sociedad Coral Moreliana Ignacio Mier Arriaga[…]uno de los momentos más gratos de mi vida ha sido la convivencia con estas personas, todas las que están aquí presentes, fue la época más feliz de mi vida” expresó la señora Sara.
Con su grupo de la Sociedad Coral Morelia pudo pisar recintos como el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México, la sala Netzahualcóyotl, el Teatro Degollado de Guadalajara, catedrales y escuelas, para así poder compartir su canto con los asistentes.
Sara Vallejo desea seguir cantando hasta donde pueda y le manda el mensaje a todas las personas para que no se dejen caer en sentimientos tristes y traten de seguir adelante siempre.
