Los tesoros de Michoacán no solo son su riqueza arquitectónica, sino también el tesoro que su gente y sus territorios ancestrales purépechas, mantienen viva.
Como sucede en San Felipe de los Herreros ¿has escuchado de él?
Esta comunidad indígena, se encuentra ubicada entre las localidades de Paracho y Charada. Específicamente este lugar se encuentra en el municipio de Charapan.
Entre las costumbres propias, que los pobladores mantienen vivas está la celebración del 1 de mayo, “La fiesta patronal”, el 24 de junio “El churipo” y la “Inauguración de los Atoles”, 14 de septiembre “Fiesta al señor de los milagros”. Sus comidas típicas son las corundas con churipo, la xanducata, el mole, el atole, tamales de harina, chile rojo y chile verde.
De acuerdo al documental de la Unidad de Morelia de la UNAM, San Felipe fue fundado en 1532 por Fray Juan de San Miguel, quien era un misionero franciscano. Gracias a la unión de 4 aldeas que se encontraban en dichos territorios (Paracuero, Teonestacutiro, Curún y Huapácuaro).
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Pero ¿por qué San Felipe de los Herreros? Esta denominación “de los Herreros” fue agregado porque el oficio de herrería siempre ha sido parte de la cultura de la comunidad. Pues se realizan muchas piezas de herramientas para la agricultura del lugar, es decir, que ellos fabrican sus propias herramientas, este oficio se ha transmitido de generación en generación, así como la elaboración del textil de algodón deshilado y bordado, el cual se ha llevado el turismo nacional e internacional, que han visto y se han maravillado con estas creaciones que se exponen en el Instituto del Artesano Michoacano.
Y tú ¿ya has visto las creaciones de las y los artesanos de San Felipe de los Herreros?
