Fernanda Cuadra, una de las jóvenes que fueron atropelladas por Diego Armando a principios de mes en calles de la alcaldía Iztacalco junto con su amiga Polly, abandonó el hospital Balbuena en el que estuvo internada por más de 16 días, luego que recibiera el alta médica la tarde del lunes.
Al igual que sus amigos y familiares, exige justicia para que el agresor, siga en prisión y pague por todos los daños ocasionados.
A decir de sus familiares, luego de varias valoraciones médicas, “Fer” mostró franca mejoría, por lo que los médicos del Hospital Balbuena determinaron que podía regresar a su hogar, puesto que la etapa crítica la había ya superado.
Sin embargo, los gastos del tratamiento, medicinas y terapias, dejaron en una situación delicada económicamente a la familia de la víctima.
Como no alcanzó a pagar el servicio de ambulancia que se requería para el traslado, paramédicos de la empresa XE Médica brindaron apoyo para llevarse a la joven, toda vez que el Hospital Balbuena tampoco otorgó ese beneficio.
“Fer”, llegó a casa con su familia, adolorida, pero con el ánimo de seguir adelante y comenzar con las jornadas de rehabilitación que será otra etapa de su mejoría y plena recuperación, detallaron familiares.
Ya con mejor ánimo, preguntó por todo lo que había pasado mientras ellas estuvo en cama y alejada de las noticias, pues sus familiares decidieron que, mientras estuviera en terapia intensiva, no le comentaría nada sobre el accidente ni de la detención de Diego Armando.
Hasta ese momento la joven se enteró que su amiga, Polly, sigue muy delicada y que a diferencia de ella, todavía no hay indicios de mejoría y menos aún de que pronto vaya a salir del hospital.
Fuente: El Universal

