De acuerdo con la OMS, el antígeno tiene una eficacia del 63.09 por ciento contra la infección sintomática por el virus SARS-CoV-2. En tanto que, según datos del gobierno de México, el antígeno tiene una efectividad del 76 por ciento después de 15 días de haber recibido la segunda dosis.
Para la prevención de enfermedades graves y hospitalizaciones, demostró una eficacia del 100 por ciento.
La Organización Mundial de la Salud señaló que los intervalos más amplios entre dosis dentro del rango de ocho a 12 semanas están asociados a una mayor eficacia de la vacuna.
Los efecto secundarios asociados a esta vacuna encontrados fueron dolor en el sitio de inyección, fatiga, dolor de cabeza, mialgia (dolor muscular), artralgia (dolor en las articulaciones) y fiebre, los cuales fueron de intensidad leve a moderada y se resolvieron dentro de las 48 horas posteriores a la vacunación.

Ante la presunta relación del antígeno de AstraZeneca con casos de trombosis (coágulos sanguíneos), reportados después de la administración de la vacuna, el Comité Consultivo Mundial sobre Seguridad de las Vacunas de la OMS examinó datos obtenidos en ensayos clínicos e informes sobre seguridad.
Tras haber realizado un examen científico exhaustivo de la información disponible, el comité indicó que la administración de estas vacunas no da lugar a un aumento global de estos trastornos.
La vacuna AstraZeneca fue aprobada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) para su uso de emergencia. Esto, después de evaluar exhaustivamente los datos sobre su calidad, seguridad y eficacia.
Fuente: El Financiero

