Ante el próximo periodo vacacional decembrino, autoridades de salud ya trabajan en la vigilancia de las 13 playas michoacanas, para conocer si la calidad del agua es apta para el uso recreativo.
Las autoridades de salud arrancaron con el muestreo, desde el pasado 29 de octubre, para descartar riesgos a la salud de los bañistas, como parte de las acciones del Programa Playas Limpias.
Estas muestras posteriormente son analizadas en el Laboratorio de Salud Pública.
El muestreo pre vacacional consiste en la toma de muestras al agua de mar, semanas previas al periodo vacacional de diciembre, para determinar si una playa representa o no un riesgo sanitario, ante la presencia de bacterias potencialmente dañinas.
Las playas michoacanas que ya son monitoreadas son “Playa Jardín”, “Playa Azul”, “La Soledad”, “Chuquiapan”, “Las Peñas” y “Caleta de Campos”, del municipio de Lázaro Cárdenas, así como “Nexpa”, “Maruata“ y “Pichilinguillo”, en Aquila.
También se analiza la calidad del agua de “Boca de Apiza”, “Faro de Bucerías”, “Las Brisas”, y “San Juan de Alima”, del municipio de Coahuayana.
También te puede interesar: Preso en el Cereso de Apatzingán gana primer lugar en concurso de poesía
El indicador de contaminación del agua de mar que es monitoreado es la bacteria Enterococcus faecalis, ya que es el parámetro adecuado para valorar las condiciones sanitarias del agua de mar, toda vez que es muy resistente a condiciones adversas y tiene la habilidad para crecer en 6.5 % de cloruro de sodio, pH de 9.6 y entre 10 y 45 °C.
Una vez que se cuente con los resultados, a partir del 15 de diciembre, serán dados a conocer a la población en general, para que cuenten con la certeza de que las playas de Michoacán no presentan riesgo para contraer enfermedades de la piel, conjuntivitis o padecimientos intestinales al poder tragarla también.
El nivel que se utiliza para establecer que una playa implica un riesgo sanitario es menor a 200 enterococos en 100 mililitros de agua (NMP/100 ml), pues así lo establecen los lineamientos.
