El perrito llamado Manchas era utilizado para peleas callejeras por sus ex dueños, quienes lo tenían totalmente desnutrido y llorando durante las noches, pero un día la vida de Manchas cambio por completo pues fue rescatado por una familia que se ha encargado de darle todo el amor que merece.
Manchas es un perrito de raza Pitbull Terrier, es muy sociable y querido por todos en su colonia, pero no siempre fue un perrito tan alegre pues durante sus primeros tres años de vida sus antiguos dueños se dedicaron a llevarlo a peleas callejeras, no estaba bien alimentado y por ende desarrolló cáncer de piel. El canino había perdido por completo la esperanza, hasta que un día se escapo de las cadenas que lo tenían preso, llegando hasta una familia que lo resguardó y sanó sus heridas. Manchas no tenía idea de lo que era recibir amor, es por eso que cuando le compraron su primer camita, él no podía creerlo y comenzó a llorar porque las noches de frío, calor o con insectos caminando sobre su lomo se habían terminado, y como muestra de agradecimiento le dio un par de lengüetazos a las personas que lo rescataron de su infierno.
Abigail Castro, es la mujer que rescató a Manchas y decidió contarle su historia a la página de Bunko, en donde comentó que el perrito llegó a su casa y ella se conmovió al verlo en muy mal estado, tenía heridas, su pelaje estaba en total descuido y en su mirada reflejaba tristeza, es por eso que decidió llevarlo al veterinario en donde le dijeron que el perrito necesitaba un tratamiento porque tenía cáncer de piel, estaba desnutrido y sus heridas estaban infectadas.
Abigail no tenía idea de quién era el perrito, entonces se dio a la tarea de buscar a sus dueños a través de redes sociales y una persona anónima le dijo que era de unos vecinos, pero que lo utilizaban para peleas callejeras.
“Me dijo que las personas que lo tenían lo ponían a pelear con otros perros… Solo lo desamarraron para las peleas”, comentó Abigail.
A pesar de que trató de contactarse con las personas que lo tenían, ellos nos mostraron mucho interés, entonces decidió hacerse responsable de él y lo adoptó.
Después de dormir en la tierra, con una cadena que se estaba encarnando en su piel, insectos sobre sus heridas, las noches eran tan largas y frías, en el día demasiado calor y nadie le hacía un cariño. Su nueva familia no solamente le ofreció un techo sino que también le curaron sus heridas, le ofrecen comida y juegan con él.
Sin embargo, un día su dueña comenzó a juntar dinero para comprarle una camita a Manchas ya que observaba como él se le quedaba viendo a las camas de sus otros perros y tal vez le daba curiosidad pero jamás se acercó a ellas. Es por eso que decidió comprarle una cama de acuerdo a su tamaño, ya que es un Pitbull Terrier y es algo grande.
Aunque para Abigail era completamente normal obsequiarle a su perrito una camita, él lo vio como el mejor regalo, pues en el momento en que su dueña le dice que es para él. Manchas se acostó y comenzaron a salir lágrimas de sus ojos. Ella quedó sorprendida ante la reacción.
La dueña de Manchas le dijo que se la merecía porque era un perro ejemplar, se portaba muy bien y era demasiado valiente a pesar de su vida pasada.
Con información de Bunko.

