La Universidad de Nueva York anunció, el pasado miércoles, que se había realizado con éxito, el primer trasplante de manos y cara, un hecho histórico para la humanidad.
Aunque la cirugía se llevó a cabo hace algunos meses, el 20 de agosto de 2020, hasta esta semana se confirmó la información, teniendo en cuenta la respuesta y la evolución de Joe DiMeo, el paciente.
Joe Dimeo es un joven de 22 años que en 2018 sufrió un accidente, luego de salir de su trabajo nocturno. Con cansancio acumulado por la jornada laboral, el joven comenzó a “cabecear”, hasta que fue vencido por el sueño.
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El joven sufrió un accidente automovilístico que provocó que su automóvil se incendiara y que sufriera quemaduras en el 80% de su cuerpo.
Logró salvar su vida gracias a que un hombre que pasaba por el lugar notara lo sucedido y lo ayudara a salir del lugar.
DiMeo fue llevado al pabellón de quemados del hospital de la Universidad de Nueva York, lugar en el que permaneció cuatro meses, y en donde tuvieron que amputarle los dedos, tuvo cicatrices en el rostro y pérdida de labios y párpados, lo que afectó todos los aspectos de su vida, sobre todo, la visión.
En su estancia en el pabellón, el joven recibió un sinnúmero de injertos y transfusiones que lo mantuvieron vivo, sin embargo, tuvo que estar en coma inducido durante dos meses y medio, debido a su estado crítico.
Luego de un año de estar en recuperación, se decidió por la cirugía simultánea de trasplante de manos y rostro, uno de los procedimientos quirúrgicos más complejos que sólo tienen dos antecedentes de fracaso: uno en donde el paciente falleció debido a una infección, y otro en el que tuvieron que amputar las manos trasplantadas del paciente.
El primer reto de la cirugía fue encontrar a un donante compatible con DiMeo, luego de que, tras un test de anticuerpos reactivos, se supo que el cuerpo del joven rechazaría al menos 94% de los posibles donantes, lo que provocó que Joe estuviera nueve meses en la lista de espera.
Sin embargo, pudo encontrarse a ese donante, una persona de la ciudad de Delaware, contactada mediante el programa “Gift of Life”.
Para la cirugía se necesitaron 96 personas y duró 23 horas.
El joven DiMeo recibió un trasplante de manos hasta la mitad del antebrazo, incluidos huesos como el radio y el cúbito. A esto se sumó la “reconexión” de 3 nervios dominantes, 6 venas sanguíneas y 21 tendones indispensables para la movilidad, mientras que el trasplante de cara fue absoluto: frente, cejas, orejas, nariz, párpados, labios y huesos de los pómulos, del cráneo, del mentón y de la nariz.
Fuente: El Universal
