Hace un par de semanas, Natalie Wester, junto con su esposo y su hijo, visitaron un restaurante en Texas, Estados Unidos, para comer en familia.

Para sorpresa de ellos, según cuentan, una mesera les prohibió el uso de tapabocas dentro del establecimiento, dado que hacía parte del código de vestimenta. Sin embargo, los padres comentaron que su hijo padece de fibrosis quística (una enfermedad pulmonar crónica que también afecta el páncreas), por lo tanto, no podían acceder al reglamento del lugar, ya que suelen ser extremadamente cuidadosos con las medidas de bioseguridad para proteger la salud del niño, que tan solo tiene cuatro meses de edad.

El dueño del restaurante, sin embargo, aseguró que no tenía conocimiento sobre la situación del pequeño y fue por ello que insistió en que se debía cumplir esa norma en su establecimiento.

La familia al negarse tuvieron que enfrentar las consecuencias, y fueron retirados del establecimiento poco tiempo después.

El tapabocas se convirtió en una de las herramientas esenciales en tiempos de pandemia; Conforme avanza la vacunación en el mundo algunos países suavizan la obligatoriedad de esta medida en diversos espacios, sin embargo, no deja de ser fundamental en ciertas ocasiones.

Con información de El Tiempo.