Ante la nueva pandemia que se esta viviendo por el incremento de casos de la variante ómicron de coronavirus, algunos países han optado por restringir las actividades presenciales relacionadas con la celebración de Año Nuevo.

En el caso de Holanda anunció las medidas de confinamiento, por lo que sus residentes solo tiene permitido recibir cuatro personas en su domicilio. En Alemania, a partir del 28 de diciembre solo están permitido reuniones de máximo 10 personas, lo cual independiente de que las personas que asistan se encuentren vacunadas.

En Escocia, las celebraciones públicas quedaron canceladas; en Italia, algunas de sus principales ciudades también han limitado la celebración de conciertos y celebraciones. En Portugal, ciudades como Oporto y Lisboa han cancelado las celebraciones para el próximo viernes, bajo el mismo objetivo: reducir el número de contagios de la nueva variante de coronavirus.

En Estados Unidos, tiene el mismo objetivo en Seattle, New York, entre otros sitios, no realizar los eventos tradicionales por el fin de año, situaciones que se repiten en algunos lugares ante la propagación de la nueva variante de coronavirus.

Las principales ciudades de Brasil anunciaron que cancelaron las actividades para el último día del año, en el caso de Río de Janeiro, se estima que en se dan cita más de 3 millones de personas en la playa de Copacabana y en la Avenida Paulista se dan cita cerca de 2 millones de habitantes. Brasil mantiene cerrada sus fronteras con seis naciones africanas.

Con información de El Heraldo