Policías golpean a mujer y niñas al intentar reprimir manifestación
Por: Michell Ramírez
Acorralaron a docentes de telebachilleratos y despojaron a una fémina de su dispositivo celular.
Unidades del Restablecimiento del Orden Público (UROP) acorralaron a docentes de telebachilleratos y padres de familia quienes se manifestaban en el exterior de Palacio de Gobierno, ubicado en el primer cuadro de la capital michoacana a fin de exigir la reinstalación de 15 centros educativos y pagos salariales.
Cabe destacar que la manifestación se llevaba acabo de manera simultánea mientras que el Gobernador Constitucional Silvano Aureoles Conejo y demás autoridades estatales, entre ellos el Secretario de Seguridad Pública (SSP) Juan Bernardo Corona Martínez, presidía un evento en el interior del recinto gubernamental.
Durante la manifestación se supo que los elementos de la Policía Michoacán llegaron de manera violenta a intentar reprimir la manifestación y evitar que esta saliera de control, sin embargo los protestantes solo ocupaban un pequeño espacio en las banquetas de Palacio de Gobierno, por lo que de inmediato policías triplicaron en número a los manifestantes para después acorralarlos como si se de algún secuestro se tratase.
“Desde que llegamos nosotros lo hicimos de manera pacifica, solicitando reunión con el Secretario de Gobierno y con la directora de Telebachilleratos. Desde el principio dijimos que no íbamos a interrumpir el evento oficial, sin embargo su actitud fue cercarnos como delincuentes, golpearon a una muchacha, le robaron su teléfono y golpearon a dos niñas. Nosotros decidimos aguantar el cerco y estar tirados a manera de protesta para que la ciudadanía vea que en Michoacán se estañan atropellando los derechos constitucionales y en concreto el de libertad de expresión y libre manifestación. Nos rompieron las cartulinas e hicieron lo que quisieron, violentando el Estado de Derecho que tanto alardean” trascendió Martín López, miembro de la Coordinación Estatal de la Central Unitaria de Trabajadores (CECUT).
Fue luego de que el Gobernador y funcionarios de primer nivel abandonaron el primer cuadro capitalino, que los policías liberaron a los protestantes para posteriormente ser atendidos por autoridades correspondientes y dar solución a sus demandas.