El róver Curiosity, recogió glauconíticas en el cráter Gale de Marte, el cual se forma en condiciones de vida similares a las de la tierra.
En una investigación internacional liderada por Elisabeth Losa-Adams, investigadora española de la Universidad de Vigo, supondría que, en Marte, hace 3,500 millones de años, se tenían las condiciones necesarias para la vida, dicha información se publicó en Nature astronomy.
Elisabeth Losa-Adams lidera un equipo internacional en el que se integran: Luis Gago, de la Universidad de Vigo; Alberto González Fairén, del CAB, e investigadores del centro nacional para la investigación científica de la Université de Nantes y de la Nasa, conformando parte del equipo del Curiosity, róver que actualmente se encuentra en Marte.
El artículo se titula ‘Long-lasting habitable periods in Gale crater constrained by glauconitic clays’, centrado en el estudio de glauconíticas recogidas por el róver Curiosity en el cráter Gale de Marte.
También te puede interesar: Crean cubrebocas capaz de detectar el covid-19 en 90 minutos
De acuerdo a los investigadores, este material, el cual también se encuentra en nuestro planeta, sólo se puede formar en condiciones de vida similares a los de la tierra, y su presencia en dicho cráter podría indicar que “durante el periodo de tiempo hubo condiciones favorables para la vida tal y como la conocemos hoy en día”, según Losa-Adams en la revista de la UVigo.
El estudio se enfoca en el cráter Gale. El cual se formó hace aproximadamente hace 3,600 millones de años debido a un impacto en la superficie de marte, provocando cambios climáticos en el planeta.
Por múltiples evidencias, los investigadores dedujeron que dicha depresión albergó cuerpos de agua posterior a su formación, llegando a considerar esto un lago, implicando que en el pasado el clima era más húmedo que en la actualidad.
Los científicos no contaban con la evidencia de si el lago realmente congregaba las condiciones necesarias para la vida, supuesto que confirma la identificación de las glauconíticas encontradas.
En el artículo se menciona que “la identificación de arcillas glauconíticas lacustres en Marte proporciona un parámetro clave en la caracterización de los paleoambientes marcianos acuosos que alguna vez pudieron haber albergado vida.”
Elisabeth Losa-Adams recalca que “si hubo o no vida es tarea del nuevo róver Perseverante y de la misión ‘Mars simple return”.
Información de La Voz y Nature
