Morelia, Michoacán.- Tal parece que en estas campañas el partido qué más ha dado de que hablar han sido los del PRD, en un inicio cuando su actual dirigente estatal, Victor Manríquez, protagonizó una pelea con padres de familia en un partido de fútbol de niños, en el cual terminaron sus escoltas tirando balazos al aire no importándoles la vida de los niños que estaban en el campo de fútbol.
Antonio Soto, aquel que cuando fungía como diputado local dijo en sesión virtual “¡pues ya no supe qué puta madre voté, qué barbaridad!”, no despega en su aspiración a diputado local por el Distrito 8 de Tarímbaro debe ser porque el de Tumbiscatío nunca ha vivido en esa zona y la gente se lo reclama en cada actividad proselitistas.
Edna Díaz es otro de los personajes que sin tener mérito administrativo y sólo por ser novia del gobernador busca una diputación federal en Uruapan que por cierto no hace nada de ruido. Hay que recordar que Edna Díaz Acevedo ex titular de CECUFID, perdió en las pasadas elecciones de 2018 compitiendo por la diputación federal del distrito 09 de Uruapan por la coalición “Por México al Frente”.
Otra que nada más no pega es Lucilla Martínez quien al haber pertenecido a la bancada del Verde y ahora regresar al Sol Azteca nada más confunde a la gente del Distrito 16 de Morelia. Hay que recordar que Martínez Manríquez estaba a nada de quedar fuera de las boletas electorales por decisión del IEM y esque ser Chapulín cuesta mucho, ya que ella era diputada local del Verde por la vía plurinominal.
Estos tres ejemplos dan a conocer las “fichitas” que viene manejando el partido amarillo que espera este 6 de junio no perder el registro.

