Noticias breves para madrugadores: La Constitución Política…
Por: Salvador Fuentes
1.- LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA de los Estados Unidos Mexicanos terminó por convertirse en un permanente ‘rompe cabezas’ o un ‘espanta pájaros’, a gusto, capricho y antojo de los presidentes en turno, a cual más disparatado, a cual más corrupto y a cual más sinvergüenza. Hoy, sin embargo, la Constitución también tiene su día y hasta es motivo de una fecha feriada y de actos públicos en todo el territorio nacional. Sólo eso nos faltaba, por más que haya países (Canadá, por ejemplo, o Arabia Saudita donde rige solamente el Corán) que ni siquiera cuentan con esa norma, mientras que en la CDMX apenas se promulgó el año pasado.
Con todo lo que se diga en pro o en contra, la Constitución mexicana es la constitución vigente más antigua de América Latina (la de EU data de 1787), aunque se ha moldeado con la de 1814 (creada en Apatzingán, por Morelos), la de 1824, la de 1857 (por los derechos individuales) y la de 1917 (por los derechos sociales).
2.- A PARTIR DE LA ÚLTIMA REFERENCIA (1917), nuestra Carta Magna ha sido modificada en sus 136 artículos hasta en casi 800 ocasiones (de su texto original prácticamente no queda nada), con la salvedad de los artículos 1 y 2 que siguen sin modificación alguna, contra el 27 (que versa sobre la propiedad y formas de tenencia de la tierra) que ha tenido 40 modificaciones.
Entre 1810 y 1956 (casi medio siglo), México registró nueve constituciones; hubo siete congresos constituyentes, disolución de otros dos, además de tres asambleas ilegítimas y diversos planes revolucionarios en nombre de la soberanía nacional, aunque en los primeros años del México independiente (1824) la Constitución prohibía el ejercicio de cualquier religión que no fuera la católica.
A mediados del siglo XIX se llegó a considerar inútil una ley fundamental, dado el descrédito de todas las anteriores y el hecho que el día de la votación sólo asistieron 51 de los 155 diputados electos para ratificar la confianza de la vida constitucional. Hoy, en 2019, con 500 diputados federales y 128 senadores, el Congreso de la Unión no deja de ser el más desacreditado de la historia, reflejo de lo que ocurre con los mismos partidos.
3.- EN RIGOR, la Constitución de 1857 fue la primera en el país que tuvo una vigencia prolongada, pues rigió durante 60 años, de 1857 a 1917, un fenómeno inédito en la época. De los 136 artículos que conforman la letra y el espíritu de nuestra Constitución, el que más modificaciones ha tenido y seguirá teniendo es el 73, que consagra las facultades del Congreso y ha sido modificado hasta en 45 ocasiones; otros 31 han sido cambiados una sola vez; el 123 (garantías de los trabajadores) se ha modificado 20 veces.
En los textos de las constituciones de 1824 y 1857 no se hacía ninguna mención sobre los indígenas (a pesar de su predominio en la población nacional); mientras que la de 1917 solamente se refiere en dos ocasiones, en los artículos 4o. y 27. Desde su promulgación -hace 102 años- sólo 44 artículos han sido reformados entre dos y cuatro veces.
4.- LAS REFORMAS DE LOS ÚLTIMOS OCHO presidentes de México. La tentación y el capricho de los últimos ocho presidentes han terminado en el exceso de reformas sin ton ni son a la tan deteriorada Constitución. Luis Echeverría (1970-76), con 69 enmiendas; José López Portillo (1976-82), con 38; Miguel de la Madrid (1982-88), otras 66; Carlos Salinas de Gortari (1988-94), 55 veces; Ernesto Zedillo (1994-2000), 75 modificaciuones; Vicente Fox Quesada (2000-2006), 18 enmiendas; Felipe Calderón Hinojosa (2006-2012), 110 correcciones (o deformaciones); Enrique Peña Nieto (2012-2018), 58 reformas.
Andrés Manuel López Obrador, quien lleva solamente dos meses de presidente y a diferencia de sus antecesores solamente durará 5 años 10 meses (por las reformas al Artículo 83 de la Constitución), se propone realizar 12 reformas legales, comenzando por la del artículo 108 constitucional para que el presidente pueda ser juzgado; además de que pretende promulgar la Constitución Moral, para completar el cuadro.
5.- A TODO ESO HABRÁ QUE AGREGAR que el 3 de octubre de 2015 los ‘tres mosqueteros’ de la política mexicana -Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo (actual presidente de la Cámara de Diputados) y Alejandro Encinas (subsecretario de Derechos Humanos en la Segob)- presentaron la organización ‘Por México Hoy’, con la que convocaron crear un proyecto de nación y construir otra Constitución, lo cual ha sido desde siempre el sueño de toda su vida, tal como lo volvió a proponer en 2018 en el Colegio de San Nicolás, al recibir el doctorado Honoris Causa por la UMSNH, junto con Elena Poniatowska.
6.- LA TRISTE Y CRUDA REALIDAD es que, efectivamente, debe quedar atrás el vejestorio carrancista que constituyó al poder, pero humilló al ciudadano. Es evidente también que la Constitución de hoy no sólo es un ‘rompe cabezas’ o un ‘espanta pájaros’ que no sirvió, no sirve y no servirá, pero el México de hoy no quiere otro esperpento más elaborado por los mismos de siempre, sino un nuevo proyecto que surja de la ciudadanía misma y dé respuesta a millones de preguntas y necesidades de los propios mexicanos de ahora y de las generaciones futuras.
Tampoco es válido ni tolerable ya seguir con la demagogia populista de todos los días. Las formas actuales de la demagogia están en los medios de comunicación, es el ágora mediática, pero habrá que tener mucho cuidado con ello. Recuérdese que el pueblo alemán era el país más culto de Europa, pero cuando lo convirtieron en masa (1930-1940) ya no hubo conciencia ni valores individuales, es decir, el mismo riesgo que corre el México actual. Atenas murió a manos de los demagogos (para quienes lo esencial es prometer) y la república romana se acabó por la conspiración de Lucio Sergio Catilina. En fin, no olvidemos tampoco que desde siempre ha existido una dinámica de masas y esto lo sabe jugar el demagogo a la perfección para satisfacer su voracidad y sus más oscuros intereses.
Recordar hoy la Constitución resulta interesante y es tema de reflexión, pero es más importante no caerse y evitar ser arrastrado entre las patas de los caballos…!
¡Muy buenos días…!
