Lo que comenzó como la desaparición de un menor con autismo terminó convertido en un caso judicial que ha conmocionado a Estados Unidos. Bryan, un niño de 12 años, fue localizado sin vida en una laguna cercana a su casa, mientras su madre enfrenta cargos por presunta negligencia grave.
El menor había sido reportado como desaparecido el 14 de agosto, después de que saliera de su habitación durante la madrugada. Cámaras de seguridad lo captaron deambulando cerca de una zona pantanosa, lo que orientó la búsqueda de policías, voluntarios y rescatistas especializados.
Dos semanas más tarde, drones y buzos localizaron el cuerpo entre aguas infestadas de caimanes, lo que complicó las labores de recuperación. Autoridades de fauna silvestre intervinieron para retirar a los reptiles del área antes de extraer el cuerpo.
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La madre del menor, identificada como Hilda Vásquez, de 34 años, arrastra un historial de denuncias por maltrato y consumo de drogas. Registros judiciales muestran que años atrás ya había sido investigada por lesiones sufridas por Bryan cuando era bebé, además de acusaciones recientes relacionadas con consumo de estupefacientes.
La fiscalía sostiene que el retraso en reportar la desaparición del niño y las condiciones en que fue encontrado forman parte de un patrón de descuido. Por ello, Vásquez fue detenida y puesta a disposición de un juez bajo acusaciones de homicidio negligente y crueldad infantil.
El tribunal determinó que los tres hijos sobrevivientes de la mujer quedaran bajo protección del Estado mientras avanza el proceso judicial. El juez a cargo del caso negó el derecho a fianza debido al riesgo que representa para los menores.
Las autoridades de Luisiana señalaron que el caso refleja fallas en los sistemas de protección infantil y advirtieron que reforzarán los protocolos de actuación en situaciones de riesgo para menores con condiciones especiales como el autismo.
Fuente: El Imparcial
