
En Nuevo León, una niña identificada como Ana de 11 años de edad, fue víctima de tocamientos por parte de un compañero de su escuela, por lo tanto, acudió a un maestro para acusar dicha agresión, pero lejos de ayudarla, la revictimizó.
La menor de edad, cuyo nombre fue inventado para evitar represalias, denunció haber sido víctima de abuso el día 9 de marzo, pero la Escuela Primaria Serafín Peña, no actuó porque no contaba con los protocolos, afirmó la madre de la menor.
“Un jovencito vino y le hizo un tocamiento que no, que ella sintió que estuvo mal”, comentó la madre, la cual prefirió permanecer bajo el anonimato.
“Mi molestia es que el maestro trató de mediar aparentemente la situación, le sugiere que tal vez del jovencito no fue su intención, sin antes hablar con él. Y el maestro no lo comunica ni con la directora, no lo comunica con la madre del otro niño, ni conmigo”, expresó la madre de la menor.
Por otro lado, la madre acompañó a su hija a un CODE para interponer una denuncia el mismo día de los hechos,
“Mi hija se tuvo que aguantar hasta la salida, ya que llegó a la casa ya lo noté y ya le pregunté que qué pasó, ya me contó lo que le pasó en el recreo y ella me dice que el maestro no hizo nada , la hizo perdonar al jovencito y así quedó”.
La pequeña no sintió el respaldo de sus maestros ni mucho menos del plantel.
A pesar de que un día después la madre pidió que hicieran una reunión con los padres de familia del menor, notos que la escuela, afiliada a la Secretaría de Educación estatal, carece de protocolo para atender casos de agresión sexual.
“No hubo un protocolo, no existió, no se hizo nada, no se respaldó la versión de la niña, es es lo que a mí me impacta”, denunció la madre.
“(La directora) me recibe con las manos vacías, me comenta de un reglamento, que no tiene en físico, que lo andaba buscando a la mera hora en el celular, se levantó a atender otra llamada, ni siquiera sabía cómo iba a llevar la reunión”.
Fuente: Debate.