Marchan miles para exigir justicia por el asesinato de 3 hermanos en Guadalajara

Los familiares de los hermanos Ana Karen, Luis Ángel y José Alberto González Moreno –privados de la libertad por un comando la noche del viernes en su casa del barrio de San Andrés, en Guadalajara y localizados muertos la mañana del domingo en la carretera a Colotlán– no acudieron a la marcha convocada este martes por la Universidad de Guadalajara para exigir justicia: la madre aún debía concluir los trámites para reclamar sus cuerpos y preparar el funeral.

Mientras la familia llevaba su luto, unas 10 mil personas caminaron los casi dos kilómetros que hay entre el edificio de Rectoría de la UdeG hasta la Glorieta de las y los Desaparecidos para reclamar a las autoridades por la inseguridad que atraviesa la entidad.

El lunes por la mañana, tras esparcirse la noticia de lo ocurrido con los tres jóvenes, quienes según la Fiscalía del estado pudieron ser confundidos por el grupo criminal que se los llevó para asesinarlos, estudiantes de la UdeG convocaron a manifestarse la mañana siguiente, pero al saber que la familia no podría estar presente decidieron cancelar.

Sin embargo, la cúpula universitaria no quiso dejar pasar la oportunidad y echó a andar la maquinaria de organización para convocar por sus canales institucionales a la manifestación.

El martes al medio día, candidatos y candidatas de todos los partidos se habían pronunciado ya por lo ocurrido con los hermanos González Moreno y fue imposible que el tema no se politizara: antes de la protesta alguien colocó una manta en la Glorieta de las y los Desaparecidos: “No Hagamos campaña con la tragedia” señalaba la acusación que también circuló por redes sociales para señalar al partido político Hagamos, vinculado a la UdeG.

También fue inevitable que analistas y usuarios de las mismas redes compararan este caso con el de Javier Salomón Aceves Gastelum, Marco Francisco García Ávalos y Jesús Daniel Díaz García, los tres estudiantes de la Universidad de Medios Audiovisuales (CAAV) desaparecidos en marzo de 2018 por un comando que supuestamente los confundió con un grupo rival.

Fuente: El Universal