Fue el pasado 23 de junio, cuando 3 pequeños tlacuaches fueron abandonados en la basura cerca de colonia Xangari, desafortunadamente dos de ellos murieron por complicaciones gastrointestinales.
Con un miedo a encariñarse y temeroso por no saber lo que le esperaba, tras casi cuatro meses de cuidados intensivos, el pequeño tlacuachin, el único tlacuache sobreviviente de los tres pequeños animales abandonados en un basurero por fin regresó a su hogar.
“Fue un tlacuache un marsupial (…) Si de hecho ese tlacuache a salido otras veces en su medio de comunicación, eran tres tlacuaches que se encontraban en una bolsa en un bote de basura por Xangari, tuvimos a los animalitos en cuarentena, desafortunadamente uno de ellos tuvo una empaquetación gástrica entonces no se adaptó y se murió y al otro también le dio un problema y este otro tlacuache si sobrevivió a base de cuidados, alimento, suero evitando la improntación“.
Pese al proceso que llevaron y en el tiempo que tlacuachin estuvo bajo los cuidados de biólogo Jonathan Méndez, tlacuachin mostró estar ansioso de llegar a su nuevo hogar.
“Nosotros evitamos el contacto con él así como de consentirlo no darle de comer en la nos, en algún momento si tuvimos que hacerlo sentir como si fuéramos una amenaza, con todo el dolor del corazón tienes que evitar que el animal se encariñe contigo y viceversa”
El pequeño tlacuache no fue el único en regresar a su hogar, también fue acompañado por una pequeña serpiente Alicante, especie muy reconocida en el territorio mexicano, la cual fue encontrada a orillas dela carretera.

El biólogo Méndez, señaló que durante el último par de años ha liberado cerca de 200 especies exóticas, la mayoría de ellas rescatadas o abandonadas, señalando la importancia de mantener en regla y supervisión a cada uno de estos animalitos.
” Si deciden tener un animal cautivo, pues obviamente tienen que tener una documentación y que sea de cautiverio para que no sea como ellos porque ellos no es recomendable tenerlos en cautiverio y tampoco liberar animales que ya son cautivos“.
Así, entre un sol cálido y después de recorrer un poco su nuevo hogar, tlacuachin contó con un final feliz perdiendose dentro de la vegetación del cerro del Punhuato.
