Inicio Cultura Los secretos mejor guardados de Barcelona

Los secretos mejor guardados de Barcelona

0
Los secretos mejor guardados de Barcelona
Fotografía de Logan Armstrong en Unsplash

Barcelona es una de las ciudades más visitadas del mundo, por lo que existen infinidad de guías con recomendaciones de los mejores lugares de la ciudad, como la Sagrada Familia, el Park Güell o el Tibidabo.

Ahora bien, si quieres salir un poco de los circuitos turísticos más habituales, te proponemos algunos de los rincones que convierten a la capital catalana en una ciudad tan especial.

Un palacio con una exposición sobre la marihuana

El distrito de Ciutat Vella, con sus calles estrechas y sus edificios medievales, no parece el lugar más idóneo para albergar una exposición dedicada a la marihuana. Sin embargo, el Palau Mornau alberga el museo más grande de Europa dedicado a la planta del cannabis.

Este palacio del siglo XVI, construido por la familia Santcliment, estaba totalmente abandonado hasta que cayó en manos de un holandés. Ben Dronkers, fundador del Hash Marijuana and Hemp Museum de Ámsterdam, quiso ampliar su colección en otro país, y el Palau Mornau le pareció el lugar apropiado para ello.

Tras unas completas obras de restauración que duraron diez años, el nuevo museo abrió sus puertas en 2012. En él, se muestran más de 8000 objetos relacionados con el hachís, la marihuana y el cáñamo en un edificio de arquitectura modernista.

Eso sí, el precio de la entrada no incluye nada de hierba.

Un casino encantado

En su apogeo, el Casino de la Rabassada fue uno de los edificios más majestuosos de la ciudad. Construido originalmente en 1899 como hotel de lujo, fue remodelado poco más tarde para incluir un casino. Sin embargo, aquello no fue una buena idea: el gobernador civil de la ciudad, en un intento por frenar la ludopatía, prohibió el juego y cerró el casino al cabo de un año.

El edificio, que acabó en ruinas, todavía se encuentra en su emplazamiento original en lo alto de una colina un siglo después. Aunque el abandono lo ha convertido en un fantasma de lo que fue, todavía se pueden visitar sus jardines y salones.

Eso sí, ve con ojo porque dicen que en su interior habita un fantasma espeluznante…

El torno de los huérfanos

Al pasear por el barrio del Raval, es fácil dejarse llevar por las vistas y olores de una de las zonas más concurridas de Barcelona.

Ahora bien, si te fijas en los edificios que te rodean, puede que te lleves alguna sorpresa, como la ventana de madera que hay en la pared de la calle Ramelleres, 17.

No es un motivo decorativo ni un pequeño santuario, sino un torno de un orfanato del siglo XVIII a través del cual muchas mujeres entregaban a sus hijos.

Muchas eran madres solteras (¡con lo que ello suponía en aquellos tiempos!) que acudían para dejar a sus bebés de forma totalmente anónima.

Junto al torno, hay una pequeña ranura donde, además de dejar a la pobre criatura, podían hacer un donativo.

Los búnkeres de la Guerra Civil

Si quieres disfrutar de unas vistas impresionantes de la ciudad de Barcelona, debes visitar los búnkeres del Carmel. Situados en lo alto del Turó de la Rovira, estos búnkeres militares sirvieron para defender la ciudad durante la Guerra Civil española (1936-1939).

Aunque por entonces las vistas eran lo de menos, hoy en día los búnkeres ofrecen un sitio formidable para sentarse y disfrutar del perfil de la ciudad.

El jardín más antiguo de la ciudad

A nadie le gusta perderse, pero hacerlo en uno de los jardines más bonitos de España tiene su miga. El parque del Laberint d’Horta es una de las zonas verdes más antiguas de la ciudad, con más de 200 años de historia.

En su día, los laberintos estuvieron muy de moda entre las familias ricas, como la Desvalls, propietaria de los terrenos donde se construyó este.

Quienes logren llegar al centro del laberinto podrán disfrutar de una preciosa estatua de Eros, el dios griego del amor. Sin duda, perderse nunca había sido tan divertido.

El mercurio es una de las sustancias más tóxicas del planeta, por lo que construir una fuente de este material quizá no fuera una idea brillante. Ahora bien, la que te proponemos tiene una gran belleza y tuvo un papel destacado en el pasado industrial del país.

Durante muchos años, España tuvo la reserva de mercurio más prolífica del mundo: en casi dos mil años, de las minas de Almadén se extrajeron más de 250 millones de toneladas de «plata viva».

El escultor estadounidense Alexander Calder construyó la fuente para la Exposición Internacional de París de 1937, donde se colocó ante el Guernica de Pablo Picasso. Posteriormente, fue trasladada al museo Joan Miró de Barcelona, donde miles de personas pueden verla cada año.

Contáctanos
Salir de la versión móvil