La recamara es uno de los espacios del hogar en el que mayor tiempo se pasa. No solo es un espacio para dormir, sino que tiene que ser el lugar ideal para poder relajarse y desconectarse de la rutina diaria.

Lograr que la recámara esté decorada como las que se ven en las revistas es muy fácil, solamente hay que seguir unos simples consejos.

Lo más importante en una recámara 

Por lo primero que hay que empezar a la hora de decorar recamaras son los muebles. Todos tienen que combinar y caber a la perfección.

Cuando hablamos de que cada uno de los muebles tiene que combinar, no nos referimos a que tienen que ser del mismo estilo. Sino que deben de lucir armoniosos juntos. Se tienen que complementar y no competir entre ellos. Además, es importante que tengan los tamaños adecuados. Para esto es crucial tener en cuenta el espacio que se tiene disponible y las medidas del cuarto.

¿Un pequeño consejo? Algo que sirve mucho a la hora de elegir los muebles suele ser agarrar una hoja y papel para plasmar la distribución que tendrían y poder jugar a ver cómo se verían y lucirían.  Suele ser muy útil. 

Lo que hay que evitar es comprar muebles sin tener en cuenta las medidas del mismo y las dimensiones del espacio en el que se piensa poner. De esta manera se va a evitar que el mueble no entre en el lugar deseado o por el contrario no tenga las dimensiones que se esperaba. 

Elige la pieza central de la habitación

Todos los cuartos necesitan una pieza principal que se robe las miradas al momento de entrar al lugar. Pueden ser las cortinas, un gran cuadro o un conjunto de pequeños cuadritos, la cabecera de la cama o una lámpara. 

No importa si la pieza principal llama la atención por el tamaño, el color o el diseño. Aquí lo importante es que el resto de los muebles y de la decoración vayan acordes a esta. 

Algunos pequeños consejos para tener en cuenta

Sin importar el tamaño de la recámara, hay que intentar aprovechar al máximo cada rinconcito para lograr una decoración increíble.  

Lo primero es la cama, que suele ser el mueble más importante de un cuarto. Es importante que tenga el tamaño adecuado para el lugar, no tiene que ser ni muy chica ni muy grande. En cuanto a la ropa de la cama lo mejor es pensar en la practicidad para el día a día, no es necesario poner una gran cantidad de almohadas para que luzca bien. 

A los lados de la cama hay que colocar unos burós que acompañen la cama, no que la opaquen. Tienen que tener un buen tamaño para ser funcionales pero tampoco es necesario que sean súper grandes. En cuanto a los materiales, para combinar lo más fácil es que sean del mismo material que las patas de la cama. 

Ahora llegó el momento de elegir el resto de los muebles y repisas. Si el cuarto es pequeño lo mejor es aprovechar las esquinas y el espacio encima de la cama para poner cosas. No hay que exagerar con la cantidad de objetos y decoración que se colocan.

Por último, pero no menos importante, son las cortinas y el techo. Para lograr que el cuarto de sensación de amplitud el color del techo tiene que ser diferente al de las paredes y las cortinas tienen que ser largas, extenderse más allá del tamaño de las ventanas.