Foto: AFP

El gimnasta irlandés, Rhys Mcclenaghan, puso a pruebas las llamadas “camas antisexo” de la Villa Olímpica, comprobando que sí aguantan.

El deportista colgó un video en redes sociales dando varios saltos en la cama de su habitación.

«Se supone que las camas son ‘anti-sexo’, si están hechas de cartón, deberían romperse al menor movimiento brutal, dicen. No es cierto, son ‘fake news'», tuiteó el deportista.

Las camas de la Villa Olímpica son ecológicas, están hechas con cartón, son reciclabes y angostas.

A los atletas se les invitó no tener relaciones sexuales por el tema del covid.

No es la primera vez que estas camas causan sensación en los Juegos Olímpicos de Tokio. Su fabricante, la sociedad Airweave, ya explicó en enero de 2020 que las camas estaban diseñadas para soportar hasta 200 kilos.

Fuente: Excélsior