Foto: Distritt

En la red se difundió el caso de una mujer que fue acusada por asesinar a su hija de 3 años.

Una ciudadana de Reino Unido identificada como Nicola Priest recibió una condena por matar a la niña.

A pesar de la llamada al 911 que hizo la madre por lo que habría pasado, la Policía descubrió el ataque.

La menor de edad respondía al nombre de Kaylee-Jayde Priest, de 3 años, quien sufrió graves heridas en el pecho y el abdomen, donde los médicos señalaron que tenía fracturas en las costillas, así como en la pierna y el esternón.

Tanto Priest, de 22 años, como su pareja Callum Redfern, de 23 años, fueron detenidos y enviados a la Corte. La pareja fue absuelta de asesinato; sin embargo, el juez los sancionó por homicidio involuntario.

Los elementos encargados del caso señalaron que Priest supuestamente había amenazado con matar a la niña.

Tanto en mensajes como en grabaciones quedó captada la evidencia sobre el violento acto cometido por la progenitora.

Los miembros del jurado de Reino Unido escucharon grabaciones donde la madre refirió que cometería un crimen.

En el material se percibió que Nicola le pegó en la cabeza a su hija y la llamó ‘maldita mocosa’.

Los vecinos que fungieron como testigos expresaron que cuando la madre le pegaba a su hija ponía música con el fin de evitar que todos escucharan los llantos de la menor.

En un mensaje del 24 de julio de 2020 se mostró que Nicola tenía ganas de matar a la niña.

Inclusive, en los mensajes se vio que Callum Redfern pidió que la mujer le siguiera pegando a la menor.

En el último video antes del asesinato, se observó que la madre salió con su hija, resaltando que la mujer no esperaba a la menor al salir de la casa.

Fuente: Distritt