La declaración textual fue: “es la detención más grande de un grupo armado de la delincuencia organizada en la última década, si no es que más” dijo el gobernador constitucional del Estado de Michoacán en rueda de prensa matutina en Casa Michoacán.
Fue el pasado jueves 10 de marzo, cuando autoridades policiales en conjunto con la Guardia Nacional y la Secretaría de Defensa Nacional, consiguieron detener a 32 infiltrados en las instalaciones de la presidencia municipal de San Juan Nuevo Parangaricutiro, Michoacán, quienes ya están sujetos a proceso judicial.
Dicho lo anterior, se contabilizaron 5 muertes tras la detención del grupo criminal, de las cuales se identificaron a dos menores de edad y los cuerpos ya fueron puestos a disposición de los familiares. El titular de la Fiscalía General de Estado de Michoacán (FGE), Adrián López Solís indicó que la necropsia arrojó la presencia de sustancias adictivas en las cinco personas que perdieron la vida tras en el enfrentamiento.
De igual forma, fueron aseguradas 37 armas largas, 5 armas de fuego cortas, 1 ametralladora calibre 50, así como 15 artefactos explosivos y ropa y equipo táctico, de acuerdo con la declaración del titular de FGE en Michoacán.
