La última vez que Juanes estuvo en el Ecuador fue hace 10 años, pero el cariño mutuo se mostró intacto.
El colombiano se presentó en un concierto, la noche del domingo en Quito ante 80.000 personas, indicó la organización de este encuentro que contó con varios exponentes de la música, entre ellos el venezolano Nacho Mendoza.
Juanes llegó al país con Mis planes son amarte, considerada la obra más innovadora y ambiciosa de la superestrella colombiana ganadora de 25 premios Grammy y Latin Grammy.
El álbum está compuesto por doce canciones y una película completa de acción en vivo, que detalla una búsqueda del verdadero amor a través del tiempo y el espacio. “El sonido del proyecto se mantiene fiel a la base distintiva de Juanes de fusionar los ritmos populares colombianos con una profunda reserva de influencias rock y pop”.
Su repertorio consistió en los nuevos temas del disco ‘Mis Planes son Amarte’, que al ser poco conocidos por los quiteños no se gritaron a viva voz, a diferencia de los éxitos que lo lanzaron a la fama: ‘Tú Fotografía’, ‘La Paga’, ‘Mala Gente’, ‘Para Tu Amor’, ‘Me Enamora’ y ‘La Camisa Negra’. Juanes, de baja estatura, peinado corto y barba, también aprovechó para interpretar un cover que llegó a lo más profundo de los ecuatorianos. ‘Cuando Pase el Temblor’, de Gustavo Cerati, fue especial por la referencia hacia los sismos, que tanto dolor han generado en el país, y por ser un homenaje a Cerati, quien falleció hace tres años.
Tras una hora de presentación, Juanes se despidió de todos y abandonó el escenario. Los asistentes gritaron “otra, otra, otra”, con las ansias de que retorne. Pero, con las luces apagadas y la ausencia de la banda, daba la impresión de que Juanes no regresaría. Y volvió. Ante la emoción de los miles de asistentes, el nacido en Medellín cantó ‘Volverte a Ver’, en versión acústica; Querida, cover del mexicano Juan Gabriel; y terminó zapateando lo que parece él es un sanjuanito, con su éxito ‘La Luz’.
Finalmente, a las 21:15, Juanes cerró a lo grande su concierto. La última vez que estuvo en el Ecuador fue hace 10 años, pero el cariño mutuo siguió intacto. Papelitos azules y rojos arroparon el escenario, mientras los quiteños lo aplaudían. Sin embargo, la organización de Quitonía no tuvo una actuación perfecta. El sonido para los que se encontraban atrás fue bastante deficiente. Las personas exigían que el audio mejorara, ya que poco se le entendía al músico.