En un estadio lleno en el Dodger Stadium, Los Angeles Dodgers se apoderaron el primer juego de la Serie Mundial con un marcador de 3-1 sobre los Houston Astros.
Un gran partido de Clayton Kershaw, combinada con el griterío de Justin Turner, pusieron por encima al equipo azul en el Clásico de Otoño, quien se llevó la derrota fue Dallas Keuchel.
Desde el primer bateador, el equipo local se impuso sobre el marcador gracias a un home run de Chris Taylor. No obstante, otro bateo de cuatro estaciones de George Springer empató el juego en la cuarta.
Kershaw padeció su séptimo home run en Playoffs, pero su labor aun así fue muy notable porque recetó 11 ponches y solo posibilitó tres hits, al salir en la séptima entrada.
Posteriormente Turner había dado otro cuadrangular con Taylor en la sexta para poner el 3-1 definitivo, con el cual los Dodgers ganaron su primer triunfo en la Serie Mundial desde la última en su historia, en 1988.
El salvamento se lo llevó Kenley Jansen, quien surgió en la novena para sacar los tres outs y finalizar un partido veloz que apenas duró dos horas y 28 minutos. Este juego es el más rápido de la historia desde el juego 4 de la Serie Mundial de 1992.
Fuente: Mediotiempo