Al menos 27 cuerpos fueron hallados por la Policía de Kenia enterrados en fosas comunes dentro de unos terrenos propiedad del líder keniano Paul Mackenzie Nthenge, autoproclamado líder del culto Kilifi.
Ahora mismo se encuentra en la cárcel bajo sospecha de influir a sus seguidores para que ayunaran hasta la muerte.
De acuerdo con los investigadores han encontrado al menos 32 fosas comunes en la finca de Mackenzie en la ciudad costera de Malindi, de las cuales todavía quedan al menos una veintena por desenterrar.
Matthew Shipeta, de Haki Africa, un grupo de derechos humanos, dijo que había visto al menos 15 fosas poco profundas en el bosque.
“Hoy nos limitaremos a identificar dónde se encuentran las fosas poco profundas, mientras esperamos las indicaciones del patólogo del gobierno que autorizará la exhumación de los cadáveres”.
Helen Mikali, la directora de un hogar infantil que también estaba ayudando a los investigadores, dijo que había visitado varios pueblos cercanos donde habían desaparecido padres e hijos.
Mackenzie, cabecilla de la llamada Iglesia Internacional de las Buenas Noticias, se entregó por vez primera a la Policía después de que dos niños murieran por inanición delante de sus padres, miembros de la secta.
Con información de Aristegui Noticias
