Por fin se publicaron cinco archivos en los que se ocultó información que vincula a Lázaro Cárdenas Batel con el caso de corrupción en la presa J. Múgica con la constructora brasileña Odebrecht por parte de la Fiscalía General de la República (FGR).

Derivado de una solicitud de información del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), la fiscalía se vio obligada a revelar quién es el responsable de la autorización de la construcción de la presa con sobre precio, de acuerdo con la investigación de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad.

El nombre de Lázaro Cárdenas Batel salió la luz como el cómplice en el caso de corrupción en la construcción de la presa, en la cual se hablan de sobornos millonarios para Odebrecht.

Esta investigación para el caso de Michoacán continúa abierta, ya que se demostró la existencia de estos sobornos a autoridades, de acuerdo con el fiscal anticorrupción de la Fiscalía General del Estado de Michoacán (FGE), Alejandro Carrillo Ochoa, en entrevista colectiva en julio del año pasado.

Además, las auditorías anteriores que no dieron a conocer nombres, demostraron que la Presa J. Múgica tiene sobregiros en los costos de contrucción, la cual vale en la actualidad 6 mil millones de pesos, de acuerdo con la entrevista realizada al ex gobernador Leonel Godoy Rangel, en julio del 2021.

De acuerdo con la investigación federal, son 22 nuevos sobornos ligados a cuatro seudónimos en el caso de corrupción de la Presa en Michoacán con la empresa Odebrecht, cuyo nombre ahora se sabe.

El ex gobernador Leonel Godoy Rangel ha reiterado de manera consecutiva que el no ha tenido vínculos con el caso de corrupción y afirmó que no habría ningún moche o soborno, a pesar de Lázaro Cárdenas Batel figura y queda en investigación.

Cabe destacar que la asociación Mexicanos contra la Corrupción hizo público el caso por sobornos por el orden de los 383 mil dólares a nivel nacional.

Además entre los documentos, se confirmó que también el directivo de la refinería de Dos Bocas, Leonardo Cornejo Serrano, fue otro de los nombres que ocultó la fiscalía de la República por su participación en actos de corrupción durante el sexenio pasado con una obra en Tula.