Éstos son los 11 nuevos Pueblos Mágicos en México 2020

Redacción

En una ceremonia a la que acudieron contadas autoridades de turismo, se realizó el nombramiento de los 11 nuevos Pueblos Mágicos.

La ceremonia tuvo transmisión en vivo a través de la cual los presidentes municipales de los pueblos recibieron el nombramiento que los suma a esta estrategia de turismo nacional cuyo programa de Pueblos Mágicos refrenda y promueve los paseos cortos con todas las medidas de seguridad.

Éstos son los 11 nuevos pueblos mágicos
Isla Aguada, Campeche
Zempoala, Hidalgo
Ajijic, Jalisco
Tonatico, Estado de México
Paracho de Verduzco, Michoacán
Mexcaltitán, Nayarit
Santa Catarina Juquila, Oaxaca
Tetela de Ocampo, Puebla
Santa María del Río, San Luis Potosí
Maní, Yucatán
Sisal, Yucatán

Ajijic, Jalisco
Ajijic es uno de los pueblos más coloridos de Jalisco. Se encuentra ubicado a las orillas del lago de Chapala, en el municipio del mismo nombre. Aunque no hay cifras oficiales, la población originaria de Ajijic calcula que en este poblado viven cerca de 20,000 extranjeros, principalmente provenientes de Estados Unidos, Canadá e Inglaterra.

Isla Aguada, Campeche
Este encantador pueblo de pescadores presenta atractivas playas en la parte que da hacia el Golfo de México y bellos ambientes de manglar en la porción lagunar. Pertenece a una extensa zona considerada como área de protección de flora y fauna que comprende toda la extensión de la Laguna de Términos. Aquí pueden observarse diversas aves marinas y terrestres, como la cigüeña jabirú, la garza.

Maní, Yucatán
Maní en Yucatán fue la primera comunidad maya a la que llegaron los misioneros franciscanos para edificar el complejo conventual dedicado a San Miguel Arcángel, el cual aún está en pie y data de 1549. Otra de las razones por la que los turistas cada vez se enamoran y hablan más de Maní son sus bordados tradicionales. El trabajo puede hacerse a máquina o mano, sin embargo, la labor es ardua.

Mexcaltitán, Nayarit
Mexcaltitán es uno de los pueblos más alucinantes de México. De hecho, su historia está estrechamente vinculada a la historia nacional. Su nombre significa “en la casa de los mexicanos o de la luna“, y de acuerdo con una leyenda, este lugar es Aztlán, de donde partieron los mexicas hacia el centro de México. Está ubicada en el municipio de Santiago Ixcuintla, cerca del Pacífico nayarita.

Paracho de Verduzco, Michoacán
Sin tapujos, la guitarra es la expresión simbólica más importante de Paracho. Se percibe al entrar a este pequeño poblado ubicado en el corazón de la Meseta Purépecha, donde lo primero que salta a la vista son los locales repletos de estos instrumentos musicales que le han dado fama a nivel nacional e internacional. Una de las mejores experiencias de conocer este poblado de lauderos es visitar los talleres donde se inspiran para realizar sus obras de arte.

Santa Catarina Juquila, Oaxaca
El turismo religioso gracias a la Virgen de la Purísima Concepción y el templo en el que a ella se venera es quizá el motivo de mayor afluencia. La historia breve es que en 1630, la imagen se trasladó a una pequeña capilla de zacate. Durante la quema de los terrenos para labores agrarias, se produjo un incendio que alcanzó el santuario. Aunque la capilla se redujo a cenizas, la Virgen quedó íntegra, a partir de lo cual se le comenzó a atribuir una gran facultad milagrosa. Finalmente, la Virgen fue llevada a la cabecera de Juquila en 1784, donde se alzó un templo que ha sido reconstruido en varias ocasiones.

Santa María del Río, San Luis Potosí
A 40 minutos del centro de San Luis Potosí, el pulso de este pueblo son los rebozos y en torno a esta artesanía milenaria gira la vida de este lugar. Y es en el Museo Casa del Rebozo donde se muestran las mejores obras y piezas que los maestros producen; también aquí dan las clases y entrenan a las nuevas generaciones.

Sisal, Yucatán
Sisal fue el primer puerto comercial de Yucatán, su nombre en maya significa ‘lugar donde el frío es pesado o penetrante’. El origen de este hermoso pueblo data de la época prehispánica, en donde era conocido como Ah-Canul, que significa ‘protector’.

Tetela de Ocampo, Puebla
Vigilada por los cerros Zotolo y Zoyayo, Tetela de Ocampo se levanta cada día con la vista puesta en el pasado. Mira hacia atrás, cuando su nombre era Tetela de Oro y no de Ocampo, y sus días estaban marcados por el ritmo de la minería y los talleres de hierro forjado. Luego vendría el siglo XIX, y las inquietudes liberales del pueblo lo harían participar en numerosas batallas contra los conservadores de la época. Llegaría también el año de 1862, para que la incendiaria Tetela recordara siempre su participación en la Batalla del Cinco de Mayo.

Tonatico, Estado de México
Tonatico tiene el encanto de la provincia rodeada de una exuberante vegetación. Es un hermoso pueblito colonial que te atrapará desde el momento que entres a sus calles. Puedes caminar por el zócalo, relajarte en sus aguas termales y aventurarte por las asombrosas Grutas de la Estrella y descubrir las caprichosas formas que la naturaleza dispuso sólo para ellas. Si deseas admirar el paisaje, el Parque El Sol es una magnífica opción para hacerlo.

Zempoala, Hidalgo
Este pueblo posee un exconvento y un centro encantador; sin embargo, la cercanía del Acueducto del Padre Tembleque (10 km de distancia) es quizá el atractivo que se vuelve el imprescindible cuando se ande por estos rumbos. Dicha obra hidraúlica, ubicado entre los poblados de Zempoala, en Hidalgo, y Otumba, en el Estado de México, se erigió en el siglo XVI y su construcción implicó la fusión de tres tradiciones constructivas diferentes: la romana, la hispanoárabe y la mesoamericana. Obtuvo el nombramiento como Patrimonio de la Humanidad en 2015.