Morelia se ha convertido, en una ciudad donde los baches se proliferan y las autoridades les dificulta mantener todos arreglados o, a veces, simplemente parecen no ver nada.

En el caso de la Calle Gaspar de Villadiego estos baches no son algo difícil de ver, pues su tamaño asusta a más de un conductor que pase por la zona y se vuelve un tema aún más complicado pues se encuentran justo fuera de una terminal de autobuses, donde hay un gran número de entradas y salidas de vehículos que deben pasar por el lugar dañado del pavimento.

“Un aproximado de 150 camiones, entonces cada camión da 5 o 6 vueltas, pues estamos hablando de unas 600, 700 entradas y salidas más el acceso, el tráfico normal, que cierran por aquí alguna vía y por aquí pasan todo.” Dijo David Tapia, gerente de la terminal.

Además, no solo es el problema de los baches ni un capricho porque se quiera ver la calle limpia, es que estos desperfectos pueden causar daños a los vehículos que, además de representar un alto costo en muchas ocasiones, también representa que algunos choferes deban dejar de trabajar a causa de la falta de apoyo de las autoridades.

“Nos han dañado las unidades y los vehículos que circulan por aquí las suspensiones, los camiones pues las muellas seguido se rompen, se daña la suspensión de los camiones a causa de los baches que tenemos aquí enfrente.” Dijo Odilón Méndez, encargado de camiones.

Los ciudadanos, con el derecho que tienen, exigen a las autoridades les escuchen y arreglen estos baches propiamente porque, en este caso especial, no solo son conductores los que se pueden ver afectados, también son estos choferes que dependen de sus vehículos todos los días para tener estabilidad económica, quienes se ven afectados por la situación.