Las investigaciones por la desaparición de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa no avanzan. A siete años de que fueran vistos con vida por última vez, sólo 37 personas de las más de 130 que fueron detenidas continúan en prisión.
La “verdad histórica” no se ha modificado a pesar de que, al iniciar este sexenio, las autoridades se comprometieron a esclarecer las investigaciones y determinar qué fue lo que sucedió con los alumnos. Incluso, las declaraciones del testigo protegido, identificado como Juan, quien en realidad es Gildardo López Astudillo, El Gil, no han logrado avances.
Esta semana la Unidad Especial de Investigación y Litigación del Caso Ayotzinapa dio a conocer una hipótesis sobre lo que sucedió a los estudiantes. Según su titular, Omar Gómez Trejo, se tienen indicios de que los estudiantes fueron incinerados en distintos puntos, como lugares de cremación.
Sin embargo, es una teoría que no se ha comprobado. Hasta el momento los padres siguen a la espera de nuevos hallazgos que modifiquen la verdad histórica.
A siete años de la ausencia de los estudiantes, poco a poco han perdido valor probatorio las investigaciones que realizó el Ministerio Público de la extinta Procuraduría General de la República (PGR), hoy Fiscalía General de la República (FGR).
Las indagatorias integradas en los distintos tomos del caso Iguala, sólo han permitido sustentar acusaciones contra 37 personas, de acuerdo con un informe de la Fiscalía General de la República consultado por MILENIO.
El documento, fechado el 21 de julio de 2021, indica que los 37 sospechosos que continúan en la cárcel y que eran servidores públicos, 27 son policías municipales de Iguala; uno de Cocula; dos de la extinta Policía Federal; uno de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y uno de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) de la FGR. También se tiene el registro de José Luis, ex alcalde de Iguala, Guerrero.
Fuente: Milenio

