Dicen las malas lenguas que Alfonso Martínez Alcázar, presidente municipal de Morelia, debe de entender que no será culpando a sus antecesores o enojándose con la prensa como se va a resolver el grave tema de inseguridad en Morelia.
Tras la matanza de seis personas en el bar Cantina La 25, Poncho indicó que los niveles de inseguridad que se han presentado en la capital michoacana, no corresponden precisamente a este tiempo que lleva al frente de la ciudad, sino del descuido de Raúl Morón Orozco y Humberto Arróniz quienes le dejaron la policía sin patrullas, elementos o estrategia.
Antes de enojase por las preguntas de lo ocurrido en el bar La 25, destacó que se encuentran trabajando para reforzar la policía municipal, sin embargo, reiteró que este trabajo no es de la noche a la mañana, por lo que continuarán buscando las formas para lograr que con el nuevo modelo de seguridad, se pueda disminuir diversos delitos en la ciudad.
Sin embargo, dijo algo que parece que lo mencionó sin darse cuenta de la gravedad de sus palabras o, tal vez, enojado porque los habitantes de Morelia están molestos por el poco trabajo realizado por su encargado de seguridad.
“La Policía de Morelia no está al servicio de las personas que toman en la noche y se tornan violentos”, dijo el presidente municipal, declaración que no corresponde a la experiencia de quien ya gobernó Morelia y sabe que más que excusas queremos resultados.
En tan solo 19 días han asesinado a 28 personas en Morelia, la cifra y lo ocurrido no son poca cosa por más que Alfonso y su coordinador Alejandro González Cussi lo quieran minimizar.
La siguiente vez que hable con la prensa Alfonso tendrá que mostrar calma y serenidad, la declaración de hoy no puede ser tomada en serio por alguien que le pidió de nuevo la confianza a los morelianos, Afonso sabe que la gente lo puso de nuevo para arreglar las cosas en Morelia y no para justificarse o evadir su responsabilidad.
Ni modo, ya lo mordió la viborita feliz.
