Dicen las malas lenguas que más de un ex funcionario del actual Gobierno de Michoacán, debe de estar preocupado por no haber logrado una curul en la próxima legislatura local.
Como se recordará, el Gobernador del Estado de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo logró imponer a sus perfiles más cercanos en la lista de plurinominales al Congreso de Michoacán.
Por desgracia, para el mandatario de Michoacán los resultados no fueron los que él esperaba y ahora todos los fieles a Silvano se cuestionan qué ocurrió y por qué la gente les dio la espalda en las urnas.
En el número 1 y 3, Silvano quiso blindar a dos de sus incondicionales, se trata de Rocío Beamonte Romero, ex directora del DIF Michoacán y Julieta López Bautista, ex coordinadora de Comunicación Social del Estado de Michoacán, ellas fueron colocadas en sitios de privilegio y solo Rocío pudo tener la protección del Grupo Parlamentario del PRD, en el caso de Julieta López quienes la conocen dicen que está molesta porque ahora tendrá que buscar acomodo en algún ayuntamiento perredista, lejos de los reflectores que le dio ser la mujer más cercana a Silvano.
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La desesperación de los silvanistas es tan grande para que entre Julieta López, que se dice que la diputada Adriana Hernández, le está haciendo el trabajo sucio a Silvano Aureoles y que hasta mandó a Antorcha Campesina a impugnar la diputación de Daniela de los Santos, por sobre representación, para que suba Julieta López Bautista.
Víctor Manuel Manríquez González, ex dirigente estatal del PRD, a pesar del cochinero que dejó en Uruapan y en los resultados de la elección tiene asegurado el sueldo de diputado por tres años.
El equipo cercano al gobernador está triste y enojado a la vez, después de seis años de trabajo solo les alcanzó para dos tristes plurinominales.
Ni modo, ya los mordió la viborita feliz.
