Cada 6 de enero festejemos el día de reyes, entre familia, comiendo un pedazo de rosca y quizá con una bebida caliente, pero, ¿sabes cual es el origen de esta celebración?…
Esta deliciosa rosca de reyes no viene solo para recordarnos que las fiestas decembrinas que comienzan con el santo de la Virgen de Guadalupe han llegado a su fin, sino para avisarnos que Melchor, Gaspar y Baltazar han llegado a visitarnos y con ellos algunos obsequios.
El origen de la rosca se remonta a Francia, que decretó que cada 6 de enero se celebrará la Epifanía que representa la conmemoración de los reyes magos hecha por los cristianos en occidente.
Quizá te preguntes el porqué de un muñeco dentro de la rosca, pues hubo un momento en la historia donde María y José tuvieron que huir para esconder a Jesús de la persecución del Rey Herodes. Es por ello que el muñeco escondido en la rosca representa al niño Jesús.
Entre otros datos, la forma ovalada representa el amor infinito de Dios, y las frutas cristalizada como higos, ate y acitrón representan a los tres reyes magos. La cobertura de azúcar representa las distracciones y banalidades que hay en el camino, y que impiden encontrar al niño Jesús.
Y como ya es tradición quien al momento de partir la rosca, encuentre al niño Jesús lo vestirá y llevará el 2 de febrero a misa, además de preparar los tamales y el atole para los invitados.
