Quedó atrás un año, ese 2023 que nos dejó buenas y malas experiencias se quedará en la historia y ahora nos toca vivir el presente y la actualidad, recibiendo al 2024 con los brazos abiertos y vacíos para llenarlos de buena energía.
En la cena de año nuevo las personas aprovecharon para comer sus 12 uvas y con este ritual comprometerse también con los 12 propósitos de año, algunos materiales, otros no palpables pero al final metas para las personas.
Son unos los que ponen entusiasmo en recibir bondades de la vida y otros los no tan creyentes y apáticos, de todo hay un poco que lleva a un fin común “: recibir paz y prosperidad”.
“Ninguno, nadamás salud a mi familia y a mi y ya, es mi único deseo”
“Que todo siga como está ahorita, pienso que la economía va muy bien y a ver qué Dios dice”.
“Yo quiero ir a la escuela para adultos, no se leer ni escribir pero este año ya lo decidí, es mi propósito”.
El poder cumplir objetivos o propósitos no siempre es fácil ya que entre los más comunes siempre esta el hacer ejercicio o perder peso, y estos pueden ser muy difícil de cumplir por no poder adaptarse a una nueva rutina, por ello será mejor disfrutar lo que en este momento tenemos .
