“Francisco dejó escrita una carta de renuncia en caso de incapacidad médica, pero no está claro cómo se aplicaría si él no pudiera expresarlo”.
“No conocemos los detalles de la carta, pero se mencionó algún tipo de incapacidad. Supongo que se necesitaría una declaración médica que confirmara que la situación será prolongada y que probablemente no podrá recuperarse” informaron medios locales.
El papa Francisco de 88 años de edad, quien enfrenta una grave infección pulmonar que lo mantiene hospitalizado en Roma. Aunque sigue consciente, sus estado de salud es delicado, lo que ha puesto en evidencia un vació normativo en la iglesia católica sobre qué hacer si un pontífice no puede gobernar, pero tampoco ha renunciado ni fallecido.
El gobierno del Vaticano en ausencia del Papa, la administración de la iglesia sigue funcionando; la Curia Romana y el secretario de Estado Pietro Parolin, ha gestionado asuntos diplomáticos y administrativos. Sin embargo, hay ciertas decisiones que solo puede tomar el Papa, como el nombramiento de obispos y canonizaciones, las cuales se paralizarían si él estuviera inconsciente.
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Las celebraciones religiosas continúan con otros líderes eclesiásticos, encontrandose una falta de normas claras que podrían generar problemas si su incapacidad se prolonga. Se ha anunciado un protocolo de ausencia para la incapacidad papal, el cual establece procedimientos en caso de fallecimiento o renuncia del Papa, pero no se contempla qué hacer si su salud lo impide gobernar. A diferencia de los obispos, estos buen ser remplazados de manera temporal, en realidad no existe un mecanismo similar para el Pontífice.
Y, si por algún motivo se descarta esta opción, “la Iglesia simplemente continúa hasta que termine el pontificado, lo que sucede cuando el Papa fallece. Así que hay que seguir adelante. No es lo ideal, pero ha ocurrido antes en la historia”, apunta el experto, además de mencionar que han propuesto que el Colegio de Cardenales supervise la salud del Papa y active su sucesión si es necesario. Sin embargo, hasta ahora no hay señales de que el Vaticano implemente cambios en su normativa.
Por el momento, Francisco sigue consciente y la Iglesia continúa su funcionamiento habitual, aunque el debate sobre la necesidad de reformas sigue abierto.
Fuente: BBC NEWS
