De Michoacán para el mundo, ellas, a través de sus manos, han deleitado el paladar hasta del Papa Benedicto XVI.
Guardianas, herederas, libros de saberes, cajas de secretos y sabores, así son las cocineras tradicionales michoacanas, y también los hombres cocineros, que a través de sus platillos, han deleitado el paladar no solo de todo México, sino del mundo entero.
Hay que recordar que gracias al aporte de ellas y ellos, desde 2010, la cocina mexicana es Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, distinción entregada por la UNESCO.
¿Quién no ha disfrutado de unas corundas, sopes, atápakua, aporreadillo, chaqueta o atole negro, churipo, morisqueta, nieve de pasta, sopa tarasca, entre muchos más creaciones michoacanas?
Y es que la cocina de Michoacán conjunta ingredientes y productos reconocidos a nivel nacional y mundial como el aguacate, el queso Cotija, el pescado blanco, el mezcal, los charales, el limón, la zarzamora, los quelites y tantos otros que están presentes en las mesas de mexicanos y extranjeros.
Si se te antojó alguno de esos platillos, aprovecha este fin de semana para visitar alguna de las comunidades o ubicarlas en Morelia, pues algunas de estas herederas se encuentran en la ciudad capital ofertando sus platillos.
