Una reunión privada en la Casa Blanca terminó en un fuerte enfrentamiento verbal entre Elon Musk y Scott Bessent, el actual secretario del Tesoro designado por Donald Trump. Donde según testigos, el intercambio de gritos fue tan acalorado que por poco termina en un altercado físico.
Todo comenzó por un desacuerdo sobre quién debería dirigir el IRS, la Agencia Tributaria de Estados Unidos; Musk recomendó al comisionado interino Gary Shapley, sin consultar con Bessent. Días después, Bessent anuló la decisión y nombró a su propio candidato, Michael Faulkender, lo que provocó un fuerte choque entre ambos.
Un testigo dijo que la situación se volvió tan tensa que alguien tuvo que intervenir para evitar que pasara a mayores. La Casa Blanca busca calmar las aguas, la vocera, Karoline Leavitt, reconoció el desacuerdo, pero aseguró que estos conflictos son normales: “A veces hay diferencias de opinión en el equipo del presidente. Es parte del debate democrático”.
El propio Elon Musk confirmó que reducirá su participación como asesor del gobierno a partir de mayo. Dijo que solo dedicará uno o dos días al mes a su rol como jefe del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE), una oficina informal que lidera sin recibir salario.
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Trump respalda a Musk y minimiza el conflicto; y aseguró que no hubo enfrentamiento físico y que tanto Musk como el secretario de Estado, Marco Rubio, con quien también se reportaron tensiones, “se llevan muy bien. Ambos están haciendo un trabajo fantástico. Elon ha sido clave para ahorrar dinero al gobierno y Marco ha cumplido con excelencia”, afirmó Trump en la Oficina Oval.
Aunque no forma parte oficial del gabinete, Musk tiene el estatus de “empleado gubernamental especial”. La Casa Blanca confirmó que está cumpliendo con todas las leyes, aunque no reveló si tiene acceso a información confidencial del gobierno.
Fuente: El Universal Online
