La flora se ha visto afectada ante los cambios extremos de temperatura que existe en el planeta, sobre todo en los árboles que sirven para purificar el aire.
Debido a que los árboles absorben gases contaminantes, la forestación es una alternativa para combatir el cambio climático.
Sin embargo, los incendios forestales ocasionados por las sequías extremas han estado en aumento, y con ello afecta en que se deje de producir el CO2, al igual que a la fauna que ahí existe.
Investigadores han informado que el riesgo de muerte de los árboles está muy presente y podría estar en aumento durante el siglo XXI.
Uno de los factores más convenientes para combatir el cambio climático, que si bien, no va a solucionar todo, pero sí aportará una gran importancia es la siembra de árboles y cuidar del entorno vegetativo.
Fuente: Meteored