Desde hace mucho tiempo, los mexicanos utilizan las tandas como una forma de ahorrar dinero, pues se les hace mucho mejor que guardarlo abajo del colchón o en una alcancía.
Semana con semana, cada usuario de la tanda tiene que entregar una cantidad, la cual se le regresa dependiendo el número que se le fue asignado.
Sin embargo, esta acción puede traerte problemas con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), pues al momento en que se usen estos recursos para pagar deudas de tu tarjeta de crédito o comprar algún producto, esto podría ser identificado como una conducta sospechosa. Pasa lo mismo si te deposita una tanda, pues no se sabe la procedencia de los recursos.
Esto se da cuando tus gastos superan tus ingresos que compruebas ante la dependencia federal, por lo el SAT infiere que ocultas la fuente de estos recursos y así evitar cumplir con tus obligaciones fiscales.
Este es un punto que juega muy en contra de una tanda de ahorro, lo cual podría derivar en una auditoría por discrepancia fiscal.
Con información de El Heraldo de México
