Mauricio Kuri, gobernador de Querétaro, reveló que sólo 290 efectivos de seguridad estuvieron presentes en el juego de Gallos Blancos vs. Atlas donde se suscitaron actos de violencia y que dejaron 26 lesionados; además, dejó entrever que no estaban bien preparados, pues afirmó que a uno de ellos “le ganó la presión” y por eso abrió la reja que separaba a las barras bravas.
El mandatario queretano explicó que a uno de los efectivos de seguridad, reclutados por la empresa G.S.E.K9, no pudo con la presión de contener a los integrantes de las barras y abrió la reja, lo que desencadenó los enfrentamientos violentos en las tribunas, pasillos, la cancha y las inmediaciones del Estadio Corregidora, inmueble que ha sido suspendido por la Liga MX.
Comentó que el agente de seguridad que estaba hablando por teléfono mientras acontecía la riña, ya fue suspendido; agregó que el director de la policía local también fue separado de su cargo por no actuar conforme a los protocolos. Precisó que afuera del estadio había 100 efectivos estatales y 150 federales que se dedicaron a salvaguardar la integridad de las familias.
El gobernador panista dejó en claro que la seguridad correspondía al club Querétaro al tratarse de un evento privado. Recordemos que dicha labor estuvo a cargo de la empresa G.S.E.K9, la cual eliminó sus perfiles de redes sociales y, de manera extraoficial, se dijo que contrato a personal sin experiencia.
Kuri negó que el crimen organizado esté infiltrado en los llamados “grupos de animación”, pues afirma que los integrantes de cárteles no sólo se agreden, sino que se matan; destacó la violencia que generan organizaciones como el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Pidió “paciencia y confianza” para dar con los responsables.
Fuente: Radio Fórmula

